JARDINERIA

El verano y la salud de sus plantas

por Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura (U.B.A.)

Las tareas estivales empiezan por la necesidad de renovar los sustratos (“tierra”) en finas capas, de macetas, canteros, etc. Si el suelo es correctamente preparado no conviene carpir muy seguido pues se dañan las raíces superficiales. La presentación final de su cantero o maceta lucirá muy bonito con el agregado de astillas (chips) en la superficie: esto aumentará la retención de humedad y retrasará el crecimiento de los “yuyos”.

Es un momento ideal para el recambio definitivo de los plantines de verano: alegrías, copetes, portulacas, penachitos, etc. Éstas se desarrollarán aportando flores y color hasta la entrada de los primeros fríos.

Ahora, las plantas se encuentran en activo crecimiento y desarrollo, por lo que no resulta una época indicada para realizar transplantes.

Realice pulverizaciones preventivas contra plagas y enfermedades, ya que con el clima cálido se encuentran en activa proliferación. Se pueden tener problemas con pulgones, cochinillas, ácaros, moscas blancas, hormigas, y algunos hongos como oídio y roya.

Abonos y fertilizantes: es conveniente incorporarlos cada 30 a 40 días, ya sea en sus formas sólidas o líquidas, disueltos en el agua de riego (para macetas y pequeños canteros es recomendable esta última opción). Esto nos permitirá fortalecer los tallos y estimular aún más la floración.   `