JARDINERIA

Florales de Primavera

por Santiago Strático (Técnico en Jardinería y Floricultura -U.B.A.)

Una floración distinguida y destacada desde principios de la primavera en los canteros, maceteros y macizos del jardín, patio o balcón, se consigue con la elección cuidadosa de variedades, del sitio adecuado y la correcta preparación del terreno (sustratos, fertilizantes y abonos, etc.).

Plantines como prímulas y pensamientos estarán en su esplendor de floración, prolongándose hasta la llegada de los primeros calores de importancia, en noviembre. Por ello, ya en la puerta de la primavera, se comienzan a utilizar las especies primavera-estivales: la clásica alegría del hogar, para lugares sombreados. Flor de azúcar, conejito, petunia, etc., para exposiciones más soleadas. Se eligen ejemplares bien formados, ramificados desde la base y con el follaje sano, la presencia de pimpollos indica el comienzo de la floración.

Preparación del terreno / macetas: Suelos fértiles, sueltos y permeables aseguran el desarrollo; la tierra arcillosa, pesada o “vieja” impide que el agua y el aire circulen fácilmente a través de ella. La incorporación de arena o perlita y humus (de lombriz, estiércol, resaca), mezclados con la tierra crea las condiciones propicias para el crecimiento de las plantas. El uso de 250 gramos de harina de huesos por metro cuadrado beneficia la floración, así como la utilización de fertilizantes líquidos para florales mezclados con el agua de riego cada 15 o 30 días.

Plantación: Los días templados y nublados son óptimos; el suelo no debe estar demasiado húmedo. Los plantines se disponen separados de acuerdo al desarrollo posterior; como norma general los que no superan los 20 cm de altura se distancian a 12 o 15 cm; los que alcanzan hasta 50 cm de altura: 15-25 cm de separación.

Cuidados posteriores

Riego: Se humedece la zona de la raíz, evitando el chorro directo sobre la planta.

Carpidas: Se remueve entre plantas para airear y controlar malezas.

Plagas y enfermedades: Se debe vigilar el ataque de hongos, como oídio y plagas, como pulgones, ácaros, orugas y hormigas, con la aplicación oportuna de plaguicidas específicos.

¡Acuérdese de cortar las flores “pasadas” (marchitas)! para que la planta no fructifique, prolongando la floración. _