ESTETICA  CORPORAL

Manchas en la piel:
Sol en exceso, el peor enemigo

por:  Inés Beatriz Cardella - Cosmiatra

El efecto crónico y acumulativo de la radiación ultravioleta acarrea la aparición de manchas oscuras, denominadas “melanosis solar” o “lentigo solar”. Aparecen sobre todo en las zonas más   expuestas, como la cara, el dorso de las manos, el cuello y los hombros. Son producto del aumento de melanina, pigmento que da color a la piel. El tipo de piel y la magnitud de la exposición al sol son los factores que determinan cuándo aparecen y con qué intensidad. Son oscuras, con una coloración que va del marrón   claro al negro y generalmente pequeñitas. Sin embargo, en algunos casos pueden crecer, volverse ásperas y transformarse en una lesión pre-cancerígena. En esta fase, los peelings con ácidos, como el de la pasta de TCA -ácido tricloroacético- casi  siempre dan resultado.

Cloasma o melasma

Se produce por una interacción entre los rayos solares y los cambios hormonales y, por lo tanto, es frecuente en embarazadas y en mujeres que usan anticonceptivos hormonales. Las manchas son amarronadas y de contornos indefinidos, más frecuentes en el  rostro, sobre todo en mejillas, frente, mentón y región del bozo.

Si surgen durante el embarazo y son superficiales, es probable que  desaparezcan espontáneamente después del parto, sólo usando fotoprotector. Según la predisposición genética, pueden  exigir tratamiento. Se suele aclarar con ácidos (kójico, retinoico, glicólico y otros) combinados con sustancias despigmentantes (hidroquinona y vitamina C). También se utilizan peelings químicos combinados con microdermoabrasión.   _