ESTETICA  CORPORAL

La Celulitis y la primera consulta

Por:  Dra. Silvia Chapiro

Cuando recibo una paciente que consulta por tratamientos para celulitis, es esencial el interrogatorio, para la mejor elección del mismo.

Se averigua cuáles son los motivos que movilizaron a la paciente a realizar la consulta: si se trata de una necesidad pasajera ante las próximas vacaciones y el deseo de “verse linda” en la playa, o un deseo de mejorar su silueta y modificar sus hábitos alimentarios a través del tiempo. En primera instancia se arma una historia clínica de la paciente, sobre los tratamientos que realizó anteriormente con otros profesionales, si fracasaron, si hubo mejorías, etc. Se tiene en cuenta los antecedentes personales y familiares, si existieron cirugías, enfermedades concomitantes, si dentro de la familia existen otros casos de celulitis. Asimismo se la interroga para determinar el cuadro clínico actual de la paciente, si tiene problemas de circulación, si tiene pies fríos, calambres, hormigueos, pesadez de las piernas.

En el interrogatorio no descarto el perfil psicológico de la paciente, si tiene “ataques” de ansiedad, trastornos de sueño y, fundamentalmente, cómo ve su imagen corporal.

Otra etapa del interrogatorio contempla los hábitos alimentarios de la paciente.

Luego del interrogatorio, procedo a realizar un examen clínico general, y en particular de la zona afectada, de la paciente. De ser necesario, le pido algunos exámenes complementarios de laboratorio, colesterol, glucemia, tiroides, etc.

En este examen clínico suelen visualizarse varicosidades, derrames y edemas, y en muchos casos se observan hematomas originados por la fragilidad de los capilares. Como complemento del examen clínico, suelo realizar una termografía de contacto. Es frecuente que la zona afectada por la celulitis tenga una temperatura corporal inferior a la del resto del cuerpo. Mediante esta termografía se determina el grado de celulitis que padece la paciente. Este examen clínico y la termografía de contacto realizada orientan al profesional sobre el tipo de tratamiento a realizar.

Por lo general, se utilizarán medicamentos que incrementen la circulación de venas y capilares, permitiendo un mayor “barrido” de impurezas de la zona afectada. Estos se acompañarán por aquellos que actúen sobre la adiposidad localizada y mejoren la “calidad” de los tejidos. En este caso se utilizará como técnica la intradermoterapia o mesoterapia complementada con ultrasonido localizado en la zona afectada.

Otra técnica utilizada puede ser hidrolipoclasia ultrasónica complementada con aparatología específica.

Todo tratamiento posee su complemento vía oral y de apoyo domiciliario. Como complemento oral se utilizarán gotas o ampollas bebibles de componentes fitoterápicos tales como ginkgo biloba, hedera helix, alcachofa, cimicífuga racemosa, hamamelis, fucus u otros del arsenal que nos proveen las últimas investigaciones europeas sobre fitoterapia. Como complemento de apoyo domiciliario se utilizarán cremas pulidoras, espumas, geles, etc. Todos ellos también con componentes fitoterápicos, como tuya, centella, garcinia gambogia, vigne rouge. Es importante que las pacientes sepan que un tratamiento para la celulitis debe ser tratado en forma integral y constante; de nada sirve si la paciente sólo acude al consultorio a recibir el tratamiento local y no apoya al mismo tiempo con un cambio rotundo en sus hábitos alimentarios y físicos. Es imprescindible que la paciente comprenda que el tratamiento debe ser integral, orientando todos los aspectos de su vida cotidiana a mejorar su organismo en un todo, con el objeto final de observarse “más linda” y saludable.   `