JARDINERIA

La hortensia

por Santiago Strático (Técnico en Jardinería y Floricultura -U.B.A.)

Arbusto muy ramificado, globoso, de follaje caduco. Las flores rosadas, blancas, celestes, azules, se agrupan en inflorescencias terminales redondeadas.

De fácil cultivo y buena adaptación, soporta bien las heladas. La floración se inicia a mediados de primavera, y hasta el otoño, por lo que en este mes se encuentran en su esplendor.

La hortensia es una planta de semi-sombra, sólo crecen bien a pleno sol si la humedad ambiental es alta; lo ideal es que sea una sombra clara, con luz ambiente, no la umbría total.

Suelos propicios: fértiles, ácidos (PH menor de 7), ricos en materia orgánica, húmedas. Rechaza los suelos calizos (PH mayor a 7), éstos le producen clorosis, es decir amarilleo de las hojas nuevas, en donde quedan las nervaduras verdes por carencia de hierro: habrá que mejorar con turba, resaca de río y/o pino, etc, con el objetivo de acidificar el medio para luego fertilizar con hierro (sulfato de hierro, quelatos de hierro, etc) ¡¡La acidez resalta los colores de las flores de la hortensia, especialmente el azul!! El suelo ácido produce flores azules: se logra regando el suelo con una solución de 100 gramos de sulfato de aluminio y 20 g de sulfato de hierro en 5 litros de agua por planta en primavera.

Abonado: una vez por mes en primavera y verano con algún fertilizante general, como el “triple15” o el “nitrophoska”.

Poda: La poda principal se efectúa tras la caída de las hojas, en invierno; conservando las ramas más vigorosas a 1 ó 2 pares de yemas desde la base y eliminando los tallos débiles. En esta época (diciembre a marzo) de plena floración, se cortan las inflorescencias enteras tan pronto se marchiten para inducir a la planta a nuevas floraciones.

El cultivo en maceta: Las variedades de bajo porte se adaptan al cultivo en maceta. Requieren cambio de recipiente y la renovación del sustrato superficial a principios de primavera.  _