OBESIDAD

(a modo de continuación de la nota de abril)

Si su hijo tiene sobrepeso...

por:  DIETA CLUB (Dr. Cormillot)

#Muchos niños con sobrepeso que aún están creciendo no necesitarán bajar, pero pueden reducir su promedio de aumento, de modo que a medida que crecen alcancen el peso más aproximado según su edad y altura.

#La alimentación de su hijo debe ser segura y nutritiva. Debe incluir todos los alimentos recomendados para que cuente con las vitaminas y minerales y proteínas que contienen los diferentes grupos. Cualquier plan para bajar de peso debe ser únicamente reducido en calorías, no en nutrientes esenciales.

#Incluso en los niños con sobrepeso extremo, el descenso debe ser gradual.

#Las dietas restrictivas y las píldoras para adelgazar pueden comprometer el crecimiento. Ningún profesional de la salud las aconsejará.

#El peso perdido durante una dieta frecuentemente es recuperado, a menos que los chicos sean motivados para cambiar sus hábitos alimentarios y los niveles de actividad física para toda su vida.

#Cualquier programa infantil de manejo del peso debe ser supervisado por el médico.

Publicidad, Alimentos & Gordura

*La promoción de alimentos dirigida a los niños es dominada por la publicidad televisiva y, en su mayoría, se compone de avisos sobre locales de comida rápida (fast-foods), alimentos preazucarados, cereales para el desayuno, gaseosas, productos de pastelería y “snacks” (refrigerios).

*Este tipo de alimentación contrasta fuertemente con las recomendaciones nutricionales saludables (de escasa promoción) y los temas de diversión y fantasía o sabores, más que los de nutrición y salud, son utilizados para promoverla entre los niños.

*La publicidad de alimentos influye sobre las preferencias de los chicos, su conducta de compra e incluso sobre lo que comen (especialmente durante los recreos y el tiempo libre) favoreciendo el aumento de peso.

*El efecto de la publicidad es acumulativo y se combina con otras formas de promoción y marketing al que los chicos también están expuestos a diario.

Dadas estas características, es preciso considerar la urgente necesidad de:

(1) Políticas que regulen el contenido de la tanda publicitaria. Disminuir la promoción de alimentos con excesos de grasas o azúcares, y acompañarlos con leyendas que adviertan sobre la peligrosidad de su consumo en exceso, son dos opciones viables.

(2) Utilizar el poder del marketing comercial televisivo para que la presencia de una alimentación sana y la incentivación al ejercicio ocupen, al menos, el mismo tiempo de promoción.   _