SALUD

La medicina familiar ayuda al enfermo en su patología y también a su familia.

Medicina Familiar

por la  Dra. Laura Debenedetti - Médica de familia, Neuróloga, Infectóloga. Prestadora de Red Cimade Salud

El paciente quiere ser escuchado y no solo ser evaluado físicamente, sino que “entiendan” lo que le pasa.

El médico de familia trata de recibir en forma personalizada en su consultorio para atender distintas y variadas causas como pueden ser cefaleas, hipertensión, diabetes, etc.

Se trata de enfocar por qué ocurre ese trastorno y “escuchar” cuál es el problema que le ocurre, porque generalmente hay un componente nervioso que tensiona a la persona y le produce por ej. , ese dolor de cabeza por el que consulta.

A veces hace falta más de una entrevista para conocer el problema. Por supuesto, no se puede asegurar que siempre sea así, pero en un gran número de casos el paciente cree que tiene, por ej. un trastorno neurológico y es más que nada una manifestación física de un trastorno tensional (componente nervioso que se expresa a través de ese problema).

En un 80 % de los casos, los pacientes presentan cuadros de stress o depresión reactiva: o sea depresión frente a un estímulo: accidente, falta de un familiar, problema laboral, etc.

En la época actual, la pérdida de un trabajo puede generar estos problemas.

Se ve así por ej, jóvenes con pérdida de memoria debido a la situación que nos toca vivir diariamente.

La edad de consulta es variada: la consulta infectológica se da más en los jóvenes y la consulta neurológica se da más en los ancianos.

Se ve mucha hipertensión como causa de consulta , aún en los jóvenes.

Puede ser la manifestación de una crisis de pánico y no necesariamente hipertensión en sí.

También puede ser causada por stress post traumático, o sea que esa sensación que da tanto temor al paciente puede ser solucionada.

Hay veces que una familia consulta por un paciente.

Si por ej. se trata de un paciente con trastorno de memoria, se trata de buscar soluciones en lo inmediato y luego en lo mediato.

Se trata también de ver si la familia entiende o no el problema y si sabe acompañar al enfermo.

En todos los casos se trata de entender a la persona en su conjunto.

A veces hay resistencias en la familia a ser tratados todos.

Se debe hacer por eso más de una entrevista y solucionar primero lo inmediato y orgánico para luego poder seguir con otros detalles a futuro.

Frente a una señal no hay que quedarse con la duda y consultar al médico porque la duda genera más angustia.

A veces hace falta hacer interconsulta con otras especialidades y saber cuándo es necesario hacer un “sostén” desde otro punto de vista como por ejemplo en lo psicológico, cardiológico, etc.

El médico escucha, hace un examen físico y una historia clínica y luego se procede con el enfermo.

Hay veces que se presenta un doble problema: la familia y el paciente, porque a veces hay hijos que frente a una infección por HIV pueden ser aceptados, ayudados o rechazados.

Con los mayores ocurre que a veces no se invierte en el anciano que es abandonado por la familia que lo puede ver como un problema más que como a un familiar, por eso los servicios de voluntariado son de tanta ayuda en los hospitales.

El médico de familia es una nueva manera de atención primaria, pero es lo que habitualmente era el médico de cabecera, recibido como un amigo en la familia y como confidente de sus problemas.   _