ALIMENTACION  Y  COCINA

Propiedades de los espárragos

Los espárragos se conocen desde la antigüedad, se los ve en frescos antiguos de Egipto. De la familia de las liliáceas, tienen propiedades nutritivas y terapéuticas, con muy bajo contenido calórico. Contiene muchos minerales y vitaminas, sobre todo vitamina C que elimina los residuos acumulados en el organismo provenientes de preparados envasados, con conservantes y colorantes, muy perjudiciales para la salud; aportan vitamina E que favorece la oxigenación de las células incrementando vigor corporal. La presencia de ácido fólico le otorga propiedades rejuvenecedoras, al igual que la remolacha, creando células nuevas y, junto con el hierro, interviene en la producción de glóbulos rojos, así como en la creación del aminoácido metionina, necesaria para la salud del cabello, uñas y piel, logrando en ésta un aspecto más joven y sano. El ácido fólico se pierde en la cocción, por lo que sería conveniente comerlo crudo, o blanqueado, rayándolo, en ensaladas; o solos, añadiendo unas gotas de limón.

Tal como la zanahoria y la espinaca, es fuente de betacaroteno, muy importante para la buena salud de las arterias, la piel, la vista y el estómago, siendo también depurativo anticancerígeno.

Es un alimento aconsejado para quienes padezcan de retención de líquidos, obesos y artríticos. Su poco contenido calórico permite comer sin aumentar de peso y su riqueza en potasio elimina líquidos corporales e interviene en la calcificación ósea, en el buen funcionamiento de corazón, del sistema nervioso y en la creación de la masa muscular. Rico en fibras, evita el estreñimiento.

Composición por cada 100 g de espárragos:

Agua 9,24 g

Energía 23 Kcal

Grasa 0,17 g

Proteína 2,28 g

Hidratos de carbono 4,54 g

Fibra 2,1 g

Potasio 273 mg

Sodio 2 mg

Fósforo 56 mg

Calcio 21 mg

Magnesio 18 mg

Hierro 0,87 mg

Zinc 0,46 mg

Vitamina C 13,2 mg

Vitamina E 2 mg

Niacina 1,17 mg

Si bien conviene ingerir los espárragos crudos o blanqueados, suelen utilizarse en preparaciones de alta cocina, como entrada, solos o acompañados de mayonesa o vinagreta o bechamel o crema; en revuelto con huevos, en sopas, en mousses, como guarniciones, etc.

Deben utilizarse recién comprados, para no perder sus características. Los de mejor calidad son los de tallos tiernos y consistentes, con puntas carnosas. Deben desecharse los que presenten manchas grises o amarillas.

Cómo hervirlos. Utilizar la punta y la parte tierna del tallo, lavar con cepillo, rasparlos con cuchillo o pelapapas y poner a hervir atados en un manojo en olla honda para que puedan quedar parados, con el agua a 5 cm debajo de la punta del espárrago. Cocinar 15 minutos destapado; el punto de terneza depende del grosor.    _