Prevención y Detección del
Cáncer Ginecológico

Por la  Dra. María Cristina Kremer – Especialista en Ginecología – Prestadora de CIMADE Salud Red

Los tumores malignos ginecológicos pueden y deben prevenirse. El cáncer de cuello uterino asociado a lesión viral es un tumor maligno ginecológico de frecuente aparición en mujeres jóvenes. El grupo de mujeres de alto riesgo para esta enfermedad está constituido por poblaciones marginales que no demandan atención (barrios periféricos de Capital Federal y del conurbano bonaerense).

Actualmente en Argentina, la tasa de mortalidad por cáncer de cuello uterino en mujeres jóvenes es alta, por lo tanto todos los esfuerzos deben dirigirse a una mejor atención médica.

¿Cuál sería la solución definitiva para disminuir la mortalidad por cáncer de cuello uterino?

A nivel institucional y gubernamental, deben implementarse programas de detección, a saber: examen ginecológico, papanicolaou, colposcopía y biopsia de imágenes sospechosas, a desarrollarse en los propios barrios marginales, pues como ya mencionamos, estas personas no concurren al hospital a controlarse.

El cáncer de vulva, de aparición poco frecuente, suele presentarse en mujeres de mayor edad. En este caso, la paciente debe consultar ante cualquier molestia o picazón vulvar, y se efectuará un estudio denominado vulvoscopía con biopsia de imágenes sospechosas.

Si la paciente está en el período de premenopausia o menopausia y presentase sangrado por genitales externos, debe consultar inmediatamente, pues debemos descartar la posibilidad de que haya cáncer de cuerpo uterino. Se efectuará un examen ginecológico, cepillado endometrial, ecografía transvaginal, histeroscopía y/o raspado uterino fraccionado con biopsia para obtener un diagnóstico de certeza.

Por último, nos queda mencionar el cáncer de ovario, que puede presentarse en mujeres jóvenes como en mujeres de mayor edad. En este caso, efectuaremos un examen ginecológico, ecografía transvaginal y marcadores tumorales. Este último es un estudio en sangre que busca y marca en los casos en que hay tumor maligno.

Por todo lo mencionado, se debe tener prevista la segunda etapa, que es: el tratamiento, derivando a las pacientes al Centro Médico de referencia, esto implica hospitales a los que se les debe aumentar su infraestructura en equipamientos, insumos y recursos humanos. Mientras no se pongan en práctica programas de detección precoz como los mencionados, seguiremos atendiendo pacientes en estadios avanzados de su enfermedad, con mayores costos en los tratamientos, y menor sobrevida.

Si estas pacientes se trataran en el momento oportuno, podrían ser curadas definitivamente.