Podas de invierno

por:  Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura (U.B.A.)

En esta época invernal es cuando deben realizarse la poda de todas las plantas, árboles y arbustos de hoja caduca (las que pierden sus hojas).

Esta labor es muy precisa y necesaria, pues el objetivo a conseguir es el de que la planta mantenga el equilibrio durante todo el año. Ya que al podar se tiene en cuenta, no sólo las tendencias de su desarrollo, por sus características genéricas en cuanto a tipo y familia, sino que debemos considerar las posibilidades de desarrollo que tendrá según el tipo de lugar en que se encuentra, la tierra del que se alimenta y la climatología que le acompañara durante el ciclo.

Por todas estas razones, mi consejo es que ponga la realización de este trabajo en manos de un buen profesional, pues él es quien conocerá mejor que nadie el momento exacto y la forma de la poda para cada caso. Este mes resulta ideal para podar rosales, hortensias, arbustos en general de hoja, etc; para las rosas chinas es preferible esperar a que finalice el periodo de frió, o sea hacia fin de agosto-principios de septiembre; tampoco es momento de podar azaleas y jazmines, que según las variedades están en fluoración o preparando los botones florales.

Los cortes deben ser encima de una yema, concisos, con herramientas afiladas y desinfectadas; si las heridas son importantes se encuentran a la venta productos post-poda para ser aplicado en las heridas, son una combinación de cicatrizantes con bactericidas y fungicidas, recordemos que las heridas son puerta de entrada de patógenos.

Es buen momento para realizar limpiezas de hojas, malezas, corregir plantas desparejas con podas parciales, cortar viejas hojas de palmera, etc; las plagas y enfermedades son controladas, al igual que el resto del año con los productos adecuados a tal fin.

Si tiene alguna duda sobre este tema o cualquier otro no dude en consultarnos, le responderemos a través de su correo electrónico. Estamos a su entera disposición.

Abonados de tierras

Durante el ciclo anual de las plantas, éstas están continuamente alimentándose de la tierra, por lo tanto debemos abonar el suelo con mezclas de composts orgánicos (mezcla para plantas de interior, resaca de río, humus de lombriz, etc) durante el invierno y a la vez esponjarles la tierra de forma que quede el suelo bien mezclado. De esta forma las tendremos bien alimentadas durante todo el ciclo y nos lo agradecerán con el regalo de su follaje y sus flores.

Para los fertilizantes químicos es preferible esperar a que aumenten la temperatura y la duración del día, a partir de  septiembre, porque en esta época invernal de bajas temperaturas son nada o muy poco aprovechados, lavándose en el perfil del suelo, con la excepción de los fertilizantes líquidos destinados a las plantas en macetas y aplicados junto al agua de riego, aunque en una periodicidad inferior que en la época primavero-estival.