Plantas en el balcón (o terrazas)

por  Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura (U.B.A.)

Existen muchas especies arbustivas y herbáceas aptas para ser cultivadas en balcones o terrazas, aunque su desarrollo se ve modificado por la acción de una serie de factores, como la luz solar, la altura de la terraza o balcón, la profundidad de las macetas o canteros, la orientación, etc.

Las plantas de pleno sol requieren un mínimo de 3 a 4 horas de sol directo para mantenerse saludables; por ejemplo, arbustos como el “berberis atropurpúrea” o el “evónimo japónico” pierden coloración y enferman a la sombra; con florales como “pensamientos” y “caléndulas” ocurre algo semejante, por lo que estas especies se eligen para balcones orientados hacia el Este, Norte y Noroeste. En balcones orientados hacia el Sudeste, Sur o Suroeste, que reciben menos luz, se eligen especies de mejor adaptación a la poca luminosidad, por ejemplo, arbustos como la “azalea” y las “prímulas”.

A medida que se eleva del nivel del suelo, aumenta el efecto perjudicial de los vientos y baja la humedad, por eso conviene elegir plantas adaptadas a tal adversidad, como el “boy”, “muérdago”, “dracena marginata”; entre las florales, por ejemplo, el “kalanchoe” y la “portulaca”.

La profundidad de los contenedores limita el desarrollo de las raíces. La mayoría de los arbustos crecen mejor en suelos con más de 30 a 35 cm de profundidad; las florales de estación son menos exigentes.

Por consiguiente, la elección de las plantas se realiza teniendo en cuenta la afinidad, los requerimientos de luz y de humedad del suelo. Al combinar las especies, se consideran los cambios a producirse durante el año para lograr composiciones permanentes en base a las formas y colores del follaje y las flores.

La elección de los maceteros es clave. Se realiza buscando la armonía con el entorno, considerándose el volumen de sustrato (tierra y otros componentes) que necesitan las plantas. Su forma depende del lugar donde se ubica: los de forma cilíndrica, colocados en rincones resultan agradables; los cubos (muy “de moda”) acentúan la rigidez de las líneas. Las clásicas jardineras acompañan bien líneas rectas, como paredes o enrejados. Todos los maceteros deben tener orificios de drenaje en el fondo. Antes de preparar el sustrato es conveniente colocar leca o trozos de macetas para evitar la obturación.