La azalea doble

por Santiago Strático (Técnico en Jardinería y Floricultura -U.B.A.)

Es normal que hacia finales del verano encontremos en los viveros azaleas dobles repletas de pimpollos listos para abrir. Si te has tentado, aquí te doy algunos consejos para que disfrutes de sus largas floraciones durante muchos años.

Resulta una planta ideal para maceta o canteros. Solamente son vistosas a plena tierra los ejemplares de tamaño considerable. Lo ideal es el sol de la mañana, la semi-sombra, evitando el sol del mediodía, especialmente en primavera y verano. Es amiga de las temperaturas moderadas, por lo que es preferible situarlas en lugares reparados del frío  y vientos intensos, así como del sol pleno del mediodía y tarde, como mencioné recién.

Además de regar mucho la azalea, deberás proporcionarle una humedad ambiental más bien alta; esto se logra apoyando la maceta sobre un plato que logre retener algo de agua, ya que resulta aconsejable no mojar las flores, y es precisamente mientras está en floración cuando más riego necesita. En invierno necesita menos agua, pero hay que evitar el marchitamiento. La azalea es enemiga de las “aguas duras” (alcalinas o calizas), entonces sería ideal la recolección de agua de lluvia para ellas.

Fertilizar cada 15 a 30 días con fertilizantes líquidos. Si se puede, que sea uno especialmente formulado para plantas acidófilas (azalea, camelia, jazmín, etc). Si no, uno para plantas florales.

La poda no es en invierno, sino a finales de la primavera, es decir cuando termina la floración. La poda debe ser sólo “de formación”, acortando las ramas con crecimiento desproporcionado a la forma de la planta. En esa misma época (cuando han terminado las flores) es indicado el trasplante a una maceta un poco mayor, con sustrato ácido (venden preparados para azalea, o si no, turba + resaca + tierra negra de buena calidad). Puedes plantarla en plena tierra, mejorándola con resaca y/o turba, en semi-sombra y al abrigo del viento.   `