> Educación Tecnológica

Había una necesidad... y la tecnología respondió:
Inventando la birome
¿Quieres conocer su historia?

Por la Prof. Stella Maris Delgado

La historia comienza cuando el Sr. Ladislao Biro, oriundo de Hungría pero que vivió en la Argentina casi toda su vida, de profesión periodista, sufría cuando la tinta de su lapicera fuente se terminaba en el medio de una entrevista (las lapiceras de esa época tenían un tanque que debía recargarse con tinta bastante seguido). También ocurría que la tinta se secaba, trayéndole inconvenientes para tomar nota.

Su idea surgió un día, cuando vio en una imprenta un “monstruo mecánico”, la máquina rotativa con su característico “plac, plac, plac” imprimiendo diarios sin provocar manchas desagradables, y con una tinta que se secaba una vez impresa en el papel.

Entonces se preguntó si no se podría simplificar este mecanismo y hacerlo manual.

Allí había más de 2000 piezas, eso era demasiado grande, ¿cómo se podría hacer algo más simple para escribir?

Y de este razonamiento surgió el bolígrafo en 1938, que consistía en una bola de acero en la punta de un cilindro lleno de tinta especial, que bajaba por acción de la gravedad y se secaba enseguida sobre el papel. Al bajar la tinta, impregnaba a la bolita de acero, permitiendo el fluir de la tinta sobre el papel.

Una tinta viscosa y oleaginosa servía para este tipo de plumas, evitando manchas porque prescindía de la punta embebida en tinta.

Se llamó birome al invento por la asociación del apellido Biró y el de su socio Meyne. El término birome se convirtió en sustantivo.

El bolígrafo tenía ciertas ventajas sobre la pluma estilográfica: la tinta era impermeable y casi indeleble; podía escribir sobre superficies muy diferentes y se podía mantener en cualquier posición durante la escritura. Además, la presión que había que aplicar para que fluyese la tinta era perfecta para hacer copias con otro elemento que antes (por entonces) era más usado y necesario que ahora: el papel carbón.

Todas estas ventajas hicieron que el bolígrafo no tardase en desplazar a la pluma estilográfica como utensilio universal para escribir.   _