+

La importancia de la pantalla total

        por: Silvia Jobal, Dermatocosmiatra

Hablemos de sol... es en este mes cuando nos recuerdan que la pantalla solar es importante. ¿Saben por qué?

Les cuento: la pantalla solar cobró importancia vital desde que el agujero de la capa de ozono se hizo más y más grande. La principal función de dicha capa es absorber los elementos nocivos para la vida y mantener una buena atmósfera.

Lamentablemente, un agujero en la capa de ozono nos priva de esa protección y entonces por ahí se filtran los temibles UV (rayos ultravioletas) de los que hay 3 tipos:

UVA: largos, responsables de la pigmentación;

UVB: medianos, causantes de enrojecimientos, ampollas y quemaduras;

UVC: cortos, los más dañinos, que atacan al ADN (patrón congénito); por su potencia producen modificaciones en el proceso de pigmentación de la piel, degenerando las manchas e induciendo malformaciones. Por desgracia, no discriminan a ningún ser vivo, por lo que las transformaciones ya se están haciendo sentir.

Pecas y lunares, que nos parecían tan simpáticos, ahora son un pasaporte al cáncer de piel.

Si realizan una pequeña estadística, encontrarán que en su círculo de relaciones más de uno ha tenido que remover manchas dudosas. Es que, dado que el sol es radiación, se acumula (al igual que los rayos X) y no se elimina, produciendo diferentes molestias a lo largo de la vida.

Desgraciadamente, ya no basta con evitar las horas pico, porque como lo habrán sentido en los últimos veranos, hasta el sol de la mañana abrasa; por eso, cuidarse a la hora de exponerse es evitar preocupaciones mayores.

Para los que consideran al bronceado como un aspecto saludable, les pido que piensen en esta imagen:

Considerando al sol como lo que es, una bola de fuego en continuo ardor, su calor viaja a través de la atmósfera y atraviesa con poca dificultad la capa de ozono. Si transportamos esa sensación de calor y pensamos en una parrilla, la carne que colocamos encima se “tuesta”, tomando ese color cobrizo característico. Ahora, volviendo a la imagen anterior, nosotros somos esa carne tostada, y el bronceado una cicatriz gigante producto de una quemadura. Si nos excedemos, lo mismo que con la carne, nos echamos a perder la piel.

La mayoría de los filtros solares bloquean los rayos UVA y UVB. En cambio, las pantallas totales bloquean y protegen de la radiación de los tres tipos.

Yo aconsejo a mis pacientes el uso de una pantalla total durante todo el año, por prevención. Una protección completa y eficaz, de una textura cremosa que se absorba rápido y no aumente la transpiración (ya que al no “lavarse” sigue siendo efectiva), resistente al agua y que sirva para toda la familia, aún para los niños pequeños.

Al seleccionar, busco una pantalla total adecuada para cada tipo de piel, con una formulación que además de proteger permita ir tomando color, para que no nos veamos como fantasmas. Cuido que sea preferentemente de un laboratorio netamente argentino, es decir, pensada y desarrollada para nuestras características físicas y condiciones de vida, y conveniente hasta por su precio.

Es la única manera de hacer una vida natural al sol sin ulteriores complicaciones. Así que ya no hay excusas para no cuidarse.