Envejecimiento y Fotoenvecimiento de la Piel

por:  Inés Cardella - Cosmiatra

Se define como envejecimiento a la pérdida progresiva de todas las funciones del organismo, haciéndolo más vulnerable a los factores ambientales externos, notándose especialmente en la piel.

Envejecimiento fisiológico. Es el adelgazamiento de la piel, pérdida de elasticidad, y aumento de las líneas normales de las expresiones.

Fotoenvejecimiento. La piel presenta arrugas, está laxa, áspera y rugosa, de color amarillento, puede presentar zonas hiperpigmentadas y/o hipopigmentadas. Hay contornos con innumerables métodos, desde quirúrgicos hasta químicos, para reparar y mejorar estos casos. A continuación me referiré, desde el ámbito de la cosmiatría, a los métodos, productos y formas de tratamiento para corregir y mejorar estos procesos de involución cutánea.

Técnicas de gabinete. Se asesora al paciente sobre el particular tratamiento a realizar de manera secuencial y continuo, el que podría llegar a durar varios meses, y cuyo desarrollo estaría enmarcado en los siguientes puntos: 1) cambiar el aspecto de la piel por medio de exfoliaciones y peeling (se utilizan productos para lograr una descamación de las capas córneas); 2) corregir la elastosis de la piel mediante técnicas de masajes con productos hidratantes, emolientes y otros; 3) aplicación de un generador inductivo de calor (termoterapia localizada, máscara térmica, etc.).

Es fundamental una buena hidratación, para devolver la elasticidad y detener la pérdida de humedad.

A continuación es aconsejable realizar de seis a ocho sesiones de peeling una vez por semana. Para tal realización se indicará al paciente comenzar quince días antes con el uso de cremas con ácido glucoico, entre el 8% al 10 %, por la noche; durante el día algún producto que contenga vitaminas A y E, extracto de Aloe Vera con Ginseng, colágeno u otros y, seguidamente, pantalla solar. Llegado a este punto nos abocaremos al uso de productos más específicos, electroterapia, termoterapia y técnicas de masaje manual.

La continuidad del tratamiento en el hogar con los productos adecuados es indispensable para la total recuperación de la piel dañada.

En el hogar: 1) durante el día realizará la higiene, con emulsiones o geles y una loción humectante; la humectación es con alguna crema que contenga urea, elastina, ADN o algún gel liposomado, y luego colocarse fotoprotección. 2) durante el día reponer humectación; 3) en la noche, higiene igual al ítem 1 (la diurna).

Se educa al paciente para una buena alimentación (sana), a base de productos naturales que contengan las vitaminas que necesita el organismo en su proceso reparador. Es imprescindible consumir, como mínimo, dos litros de agua durante el día.