Onicomicosis

por la  Podóloga (U.B.A.) María Cristina Castro (Mat. Nac. 3742) – Centro Podológico Devoto

Se denomina así a la infección micótica de las uñas. Es común ver en consultorio pacientes que la padecen, por sí misma no produce dolor, razón por la cual no se realiza consulta ni podológica ni médica alguna, hasta que la infección abarca la placa ungueal en su totalidad y en muchos casos son todas las uñas las afectadas.

La más común de ver comienza con un desprendimiento de la uña de su lecho a partir del borde libre (onicolisis), así se forma un espacio en el cual el hongo es proclive a ubicarse, se alimenta de la queratina de la uña y ésta va sufriendo alteraciones de grosor (aumenta, en la mayoría de los casos), consistencia (tiende a endurecerse y a tomar apariencia de “apolillada”), curvatura (uñas involutas), y  color (de translúcida a amarillo marrón).

Al sumarse todas estas alteraciones: uñas con mayor curvatura, engrosadas, con detritus micóticos subungueales, obviamente ocupan mayor espacio dentro del calzado y el microtraumatismo permanente contra la capellada del calzado puede producir otra lesión dermatológica, esta sí dolorosa, un heloma (callo) subungueal.

Algunas personas están más predispuestas, genéticamente hablando, a sufrir de onicomicosis, pero a no desesperarse, esto tiene solución, por más predisposición genética que exista.

Al acudir a consulta con su médico dermatólogo, este le solicitara estudios micológicos (directo y por cultivo) para determinar qué integrante del reino Fungi lo está afectando, aunque, como es sabido en medicina, la clínica es soberana y en muchos casos por diversas circunstancias, los estudios dan resultados falsos negativos y el médico dará tratamiento antimicótico de elección.

En consultas podológicas se procederá a la correcta ablación de detritus micóticos, se dan instrucciones al paciente de la higiene que debe mantener durante el tratamiento, de cómo eliminar el hongo del calzado para no tener que sufrir reinfecciones al volver a utilizarlo, se retiraran los helomas dolorosos y se podrá “indicar” un antimicótico tópico de venta libre para coadyuvar al tratamiento médico.

¿Cuál es la mala noticia? El tratamiento es largo y exige del paciente “paciencia y constancia”, pues se debe realizar hasta que las placas se renueven en su totalidad y las uñas de los pies tardan en crecer completas de 9 meses a un año.