300.000 personas pueden padecer ceguera por glaucoma no detectado
Cuide su vista del glaucoma

Esta enfermedad del ojo es progresiva y peligrosa porque generalmente comienza sin síntomas y cuando éstos aparecen es posible que la visión ya se haya deteriorado.

Lo más común es que aparezca en personas de más de 30 años pero puede también aparecer en jóvenes y niños.

Causas. Puede producirse por un golpe en los ojos, como consecuencia de tensiones emocionales, por herencia. Si existen antecedentes familiares es conveniente consultar al especialista.

Cómo se produce. Dentro del ojo, entre el cristalino y la córnea, hay un líquido transparente que se produce y elimina continuamente; si los canales de salida de este líquido se cierran y bloquean enteramente la eliminación, se produce acumulación del mismo y produce presión dentro del ojo; eso hace disminuir el flujo de sangre al nervio óptico, ocasionando daño: comienza a desaparecer la visión.

Síntomas. Algunos son: cambio frecuente en anteojos, ninguno parece satisfactorio; dificultad en ajustar la vista en lugares oscuros; pérdida de visión lateral; arco iris en forma de anillo alrededor de las luces; dificultades para enfocar la vista sobre objetos muy próximos.

Si bien éstas no son señales concluyentes de que se padezca glaucoma, un examen hecho por oftalmólogo podrá determinarlo; el examen es sencillo y rápido: como parte de un examen regular ocular, el especialista toma la presión interna de los ojos por medio de una gota en cada ojo. Si las cifras corresponden a los niveles más altos de la presión normal, debe mantenerse bajo control para descubrir posibles futuros aumentos de presión ocular; en cambio, si la presión es mayor que normal, el oftalmólogo observará el nervio óptico para ver si ha sido dañado y comprobará si hay pérdida de visión.

Tratamiento. El glaucoma no se cura pero si se lo detecta precozmente puede ser tratado para evitar una seria pérdida de visión. Para el tratamiento se indican gotas de aplicación local que el mismo paciente puede colocarse.

En algunos casos se recurre a la cirugía para abrir los canales de salida del líquido acumulado entre el cristalino y la córnea que, como se explicó anteriormente, es lo que producen la presión ocular.