Llegando a fin de año
por la docente  Myriam Graciela Bruno - Maestra de enseñanza primaria (Escuela Nº 16 D.E. 17)

Diciembre, mes de raras sensaciones, tiempo de balance y de reflexión, momento de evaluar aquello que se ha logrado y todo lo que aún se puede seguir trabajando. En la escuela, padres y docentes aúnan sus esfuerzos para tratar de ayudar a los niños a pasar a una nueva etapa o reforzar lo que todavía debe afianzarse.

Es el momento de mirar hacia atrás, evaluar el presente y proyectar la mirada hacia un tiempo de descanso que a todos nos hace falta. Las vacaciones pueden ser un buen momento para compartir en familia distintas actividades que no se pueden realizar en otro momento del año. El tiempo libre se puede aprovechar en realizar actividades y salidas recreativas, acordes a las edades de los niños, y que no siempre insumen un gran gasto económico. El deporte, los encuentros con amigos, la pileta, la playa, el mar, la montaña, el campamento, la colonia de verano, pueden ser distintos ámbitos que permitan tanto a adultos como a niños distenderse de las tareas rutinarias que a veces se realizan a lo largo del año.

Es tiempo de darle un descanso a cuadernos, lápices, recreos y tareas. La computadora y la televisión también pueden tomarse un respiro y dejar más espacios para disfrutar días de sol y calor.

La proximidad de las fiestas navideñas y del nuevo año son propicias para que las familias tengan su lugar de encuentro. En ellas se renuevan alegrías, promesas, recuerdos y, a veces, nostalgias. Pero, más allá de todo, no deja de ser un buen momento para compartir con los seres queridos.

Las tan esperadas vacaciones se aproximan. Tratemos de aprovecharlas de la mejor manera posible. ¡Buen descanso para todos!