Violencia en la sociedad

por Miriam Graciela Bruno - Docente

Es común observar a diario situaciones de violencia, en las imágenes, en las palabras, en la calle, en la escuela, en las instituciones, en adultos, en adolescentes. Se refleja en la sociedad, la familia y los medios masivos de comunicación.

La escuela es una caja de resonancia de la crisis social y también se encuentra con este tipo de sucesos.

Los adultos encargados de cuidar a los alumnos tratan de mejorar las posibilidades de contención, diálogo y participación, reforzando el lugar de la palabra como forma de lazo social.

La palabra del docente puede ayudar al niño a pensar, expresando verbalmente sus malestares y encauzando sus actitudes hacia la superación de conflictos.

Muchas veces esta contención se hace difícil y se necesita recurrir al apoyo de profesionales que trabajen conjuntamente con la escuela.

Si bien podemos enmarcarnos en un ámbito de tolerancia y apertura, es preciso recordar que deben existir pautas claras y límites construidos a partir del consenso para poder ir hacia delante.

La escuela propicia actividades que responden a los intereses de los niños integrando y haciendo participar a la comunidad para crear un clima de confianza y favorecer el desarrollo del equilibrio emocional de los alumnos.

Es realmente un desafío y, aunque muchas veces algunas familias estén ausentes, la escuela y todos sus actores trabajan con esfuerzo para revertir o mejorar situaciones de violencia.

Sería bueno que también otros actores sociales, y especialmente los medios masivos de comunicación, contribuyeran con este tipo de trabajo.