Los recién nacidos
Particularidades

Los recién nacidos presentan algunas características que conviene conocer para evitar estados de ansiedad en los padres.

El recién nacido pierde peso en los dos o tres primeros días; es normal que pierda un 10% del peso de nacimiento; lo recupera alrededor del octavo o décimo día y hasta el quinto mes de edad el aumento se produce a razón de unos 20 o 30 g por día.

Durante los primeros 15 o 20 días la piel se descama; la capa más superficial cae en forma de escamas o colgajos.

El cordón umbilical cae una o dos semanas después del nacimiento; la pequeña herida que queda suele dar un poco de serosidad por unos tres o cuatro días, curando rápidamente.

Suele presentarse una pequeña hinchazón de las glándulas mamarias que a veces se acompaña de secreción de leche; dura dos a tres semanas y desaparece espontáneamente; no deben ser exprimidas.

La pequeña menstruación de las niñas recién nacidas no tiene ninguna importancia.

Es normal que en las primeras semanas el recién nacido duerma casi todo el día, que llore sin razón, sobre todo de noche; que estornude con frecuencia, que tenga hipo, que se ponga por momentos bizco, que respire irregularmente, que tenga algún vómito, que sus deposiciones sean verdes, que se ponga bastante azulado cuando llora violentamente, que se resista a comer o coma menos cantidad.

El niño no sólo puede llorar por hambre sino también por otras molestias o dolores, vestiduras ajustadas, exceso o falta de abrigo, pañales húmedos, alfiler que lo pincha, dolor de oídos, cólicos intestinales, etc.

La secreción láctea de la mamá comienza a ser abundante recién a los 3 o 4 días del nacimiento; durante esos primeros días el recién nacido succiona “calostro”, que es una secreción amarillenta y escasa.

No deben darse al niño biberones sin prescripción médica; ello puede ocasionar trastornos gastrointestinales que pueden perjudicar la salud del recién nacido.