Primavera y fertilizantes

por:  Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura (U.B.A.)

Una de las dudas más frecuentes entre el público amante de la jardinería es la utilización de fertilizantes.

Para ello se deberá tener en cuenta la especie de planta a tratar, la época del año y las condiciones en que la planta se halla y crece. Esta estación resulta excelente para comenzar con los planes de fertilización y disfrutar en adelante de más plantas y céspedes sanos y vigorosos.

Los principales nutrientes son el N (Nitrógeno), P (Fósforo) y K (Potasio), siendo muy utilizados como fertilizantes de base cuando se prepara un suelo o mezclas de sustratos; muy comúnmente se hallan bajo nombres comerciales como “Triple 15”, “Nitrofoska”, etc.; y en forma de granulados sólidos, especialmente recomendados para su uso en el exterior y en superficies grandes (césped, canteros…) cada 30-45 días, el momento óptimo de aplicación de este tipo de fertilizantes va desde el final del invierno hasta entrado el otoño, es decir, evitando fertilizar durante los fríos meses invernales.

El Nitrógeno es importante ponerlo en primavera, pues actúa de efecto “látigo” sobre la brotación y el crecimiento en verde.

Existen también otro grupo de fertilizantes que se adquieren en forma líquida; éstos poseen diferentes proporciones de nutrientes dependiendo su uso, a saber: plantas de follaje (con mayor concentración de Nitrógeno), plantas florales (mayor la concentración en Fósforo), bonsáis (bajas concentraciones generales), etc. Además, muchos poseen microelementos y hormonas que, aplicados con los riegos cada 15-30 días, ayudan a mejorar el nivel de fertilidad de las plantas en macetas, maceteros, canteros…o sea que son apropiados para emplearlos en dimensiones reducidas, tanto en el interior como en el exterior.

Para obtener aún mejores resultados, es aconsejable acompañar esta fertilización (vía suelo) con los llamados fertilizantes foliares que se diluyen en agua y se pulverizan sobre las hojas, sin sol directo y sin riesgos de lluvia.

Habrá que tener en cuenta que azaleas, jazmines, gardenias, cítricos y camelias necesitan altas concentraciones de FE (Hierro), recomendándose añadir Sulfato de hierro (sólido) o Quelatos de hierro (líquido) acompañando las fertilizaciones; con esto evitaremos el típico amarilleo de las hojas de estas especies.

Todos estos productos son de común comercialización en los viveros y grandes supermercados de la zona para tratamientos generales (prestar atención a la fecha de vencimiento…y para el caso de los fertilizantes sólidos es preferible un envase bien cerrado y que no presente signos de humedad). Nunca aumente las dosis proporcionadas por las firmas comerciales y ante cualquier duda o requerimiento mas específico es conveniente recurrir a un especialista.