Nuevas tendencias en paisajismo
Segunda Parte: Plantas de interior

por:  Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura (U.B.A.)

Una planta de interior es la que posee una gran adaptabilidad a la falta de luz solar directa por ser originarias de las partes más bajas de las zonas selváticas (bajo los árboles, donde no puede penetrar el sol). La mayoría de las plantas de interior son especies tropicales seleccionadas por su adaptación al crecimiento en un clima que varía entre los los 15º a los 32°C y es utilizada en lugares bajo techo, como casas u oficinas. Estas plantas son comúnmente cultivadas con propósitos decorativo/ornamental.

Vamos a aprender un poco del cuidado como primer paso: tanto el exceso como la escasez de riego pueden ir en detrimento de la planta. La mejor forma de determinar si una planta necesita riego es comprobar la humedad del suelo. Para ello, se toca la superficie de la tierra y se introduce un dedo ligeramente en el sustrato. El suelo puede variar entre muy mojado (como si estuviera recién regado) a muy seco. Típicamente, una planta de interior necesita riego alrededor de una vez por semana, aunque no se recomienda aplicar esta regla con rigidez. Para regar, volcar agua uniformemente sobre la superficie del sustrato hasta que empiece a drenar por el fondo de la maceta, lo que asegura una completa saturación, también es beneficioso el rociado del follaje. La mayoría de las plantas prosperan con un 80% o más de humedad relativa, mientras que la mayor parte de las casas mantienen un valor mucho más bajo. Otro de los métodos es no colocarlas en zonas con corrientes de aire.

Cada tipo de planta requiere una intensidad de luz diferente; por ej.: crotones y begonias demandan mucha luminosidad; en cambio, potus y agloenemas son plantas aconsejadas para ambientes con luz pobre.

Las plantas de interior se cultivan generalmente en “tierras especiales” o  “livianas” llamados compost  o sustrato para plantas de interior, no en tierra natural. Una buena mezcla de sustrato para macetas incluye acondicionadores de suelo que suministren a la planta nutrientes, soporte, drenaje y aireación adecuados. La mayoría de estos compost contienen una combinación de resaca y arena o perlita.

Los nutrientes de la tierra llegan a agotarse al cabo del tiempo; los fertilizantes suministran estos nutrientes artificialmente. Sin embargo, añadir fertilizantes innecesariamente puede ser perjudicial para la planta, por lo que hay considerar algunos síntomas como crecimiento lento, amarillamiento de las hojas o caída de hojas nuevas para juzgar si el abonado es necesario. Como regla general es recomendable añadir al agua de riego un fertilizante líquido cada mes o mes y medio.

El tamaño y forma de las macetas es un factor importante a considerar. Una maceta demasiado grande provocará enfermedades en las raíces debido al exceso de humedad retenida en el sustrato, mientras que una maceta demasiado pequeña restringirá el crecimiento de la planta. En general, una planta puede permanecer en la misma maceta durante aproximadamente dos o tres años.

Existen una amplia variedad de macetas, pero normalmente se pueden dividir en dos grupos: las porosas y las no porosas. Las porosas son normalmente de barro o cemento, material altamente recomendado ya que proporcionan una mejor aireación, al permitir el paso del aire por los laterales. Las no porosas, como las de cerámica o plástico tienden a mantener más tiempo la humedad y restringen el flujo de aire, por lo que hay que tener más cuidado con el exceso de riego.

Otra característica necesaria son los agujeros de drenaje. Normalmente las macetas vienen con agujeros en el fondo para permitir que escurra el exceso de agua y evitar la podredumbre de las raíces. En todos los casos hay que crear un mecanismo de buen drenaje poniendo fragmentos de macetas de barro o leca en el fondo antes de llenarla con el sustrato, lo cual hará que el exceso de agua se escurra en este espacio en lugar de permanecer en la “tierra”.

El aspecto de las macetas abre la puerta para resumir las nuevas tendencias en cuanto a este tema: se busca un ambiente no demasiado “cargado”de plantas (como se utilizaba en la década de los 80’s), sino que se busca un diseño más “relajado”, como por ejemplo, una única maceta, de forma geométrica (cubo, piramidal, etc.), en colores crudos/rústicos, con accesorios secos como piedras, astillas, partes vegetales secas y un diseño de plantas que tienda a no ser demasiado abundante, combinando formas y colores.