La no aceptación del propio cuerpo

        por la  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

La sociedad impone un modelo estético muy difícil de alcanzar. El no poder cumplir con este ideal de perfección modifica la vida de muchas personas que no se sienten conformes con sus cuerpos.

Es acá donde empieza una carrera imposible de ganar que puede llevarlos a la frustración o a la enfermedad.

La imagen de mujeres jóvenes y delgadas siempre con una sonrisa, y de hombres estéticamente agradables con actitud ganadora, lleva a muchos a la no aceptación de su cuerpo y de su forma de vida.

El espejo, en vez de ser un aliado, se convierte en un enemigo, y nos devuelve una imagen que no queremos ver.

Todos tenemos una imagen de nuestro propio cuerpo como representación mental, pero la relación entre lo que uno piensa, cómo es esa realidad y cómo nos gustaría ser, muchas veces difiere y es fuente de conflicto.

Por otro lado, cuando el interés por el cuerpo se transforma en una obsesión, dejamos de disfrutar de la vida para convertirnos en esclavos de la imagen corporal.

El que no acepta su cuerpo, o alguna parte de él, puede llegar a padecer serios trastornos psicológicos.

La relación que mantenemos con nuestro cuerpo comienza a formarse en los primeros años de vida.

Por lo general pensamos que el otro nos ve del mismo modo en que nos vemos nosotros, con todos nuestros defectos. Pero en realidad la gente no nos mira con ojos tan críticos y nos acepta tal como somos.

Las personas que reflejan una pobre imagen de sí mismos tienen una baja autoestima, creen que tienen pocos valores, se critican y no se permiten ser felices.

Debemos aprender a conocernos, a valorarnos y a respetarnos.

Todos tenemos cualidades maravillosas que merecen ser descubiertas.