Confianza en sí mismo
¿Seguro o inseguro?

        por la  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

La inseguridad es la falta de confianza en uno mismo que, si perdura en el tiempo y se manifiesta constantemente, se convierte en un rasgo de la personalidad.

La confianza, en cambio, es la capacidad para asumir decisiones a pesar de la incertidumbre y las presiones, y de defender lo que creemos correcto sin necesidad del apoyo de otro.

Las personas seguras confían en sus posibilidades, se consideran eficaces y son capaces de asumir desafíos y de dominar tareas nuevas. Expresan sus puntos de vista, permanecen firmes y son consecuentes con sus decisiones.

Los inseguros viven con miedo a equivocarse y su rasgo más evidente es la dificultad para tomar decisiones. Tienen un bajo concepto de sus capacidades.

Las personas indecisas pueden permanecer años en un trabajo que no les gusta por miedo al fracaso si cambian. Buscan la aprobación del otro y suelen ser dependientes.

El no tomar decisiones los lleva a la pasividad, a paralizarse por temor, mientras que los otros se mueven a otro ritmo y los dejan atrás.

Los niños sobreprotegidos o desvalorizados por sus padres tienden a ser inseguros. La inseguridad también puede ser consecuencia de sentimientos o complejos de inferioridad.

Los inseguros tienden a decir siempre que si como una manera de agradar al otro y además porque el NO requiere fundamentación, que no se animan a manifestar.

A todos nos asaltan momentos de duda ante una situación nueva y concreta pero, si confiamos en nuestra propia capacidad y sabemos usarla, resolveremos con éxito las distintas situaciones.

La inseguridad nos impide ser dueños de nuestros deseos y decisiones y, por lo tanto, no nos permite ser dueños de nuestra propia vida. Si éste es el caso, debemos tomar medidas de inmediato y pedir ayuda. La vida es una y es nuestra; debemos disfrutarla y vivirla plenamente.