Un inicio de clases con mucha ansiedad

por la Maestra Viviana S. González - Docente Nivel Inicial

En casa ya se tomó la decisión. Los chicos quieren ir a jugar con otros chicos. Llegó la hora de llevarlo al jardín de infantes. Dejarlo en el jardín de infantes. “Dejarlo solo”.

Pero el inicio de clases también tiene otros significados: conocer nuevas personas y aprender las normas de convivencia y de relaciones que se proponen desde la institución, son algunas de las situaciones que los chicos tendrán que enfrentar.

Es un síntoma del sano crecimiento de nuestros hijos. Pero, al mismo tiempo, para muchos padres puede ser casi una pesadilla que se sueña en estos días de inicio de clases. Dejarlo en el jardín, por varias horas, tan chiquito, lejos de la mirada de la mamá y del papá suena difícil, pero no necesariamente tiene que ser traumático.

En el  jardín se realizan distintas actividades que propician la creación de vínculos entre los chicos y las docentes. Allí se conocen, comparten juegos, espacios y juguetes y situaciones que tienen que ver con sus intereses evolutivos.

Al empezar la escuela, todo niño necesita un tiempo de adaptación a la nueva situación. Es el momento en el que se da la construcción de una nueva relación entre los chicos, los padres y la institución, y de la institución con las nuevas familias.

También esto va dirigido a las familias que viven esta separación en forma dolorosa, ya que significa aceptar que el niño empieza a independizarse de ellos.

En este momento es conveniente que los padres acompañen a sus hijos durante los primeros días. Poco a poco, los padres deben ir retirándose y dejando al chico solo. Lo importante es que estén disponibles si su hijo está demasiado angustiado. Una vez familiarizado con el lugar y a medida que su confianza y su autocontrol se incrementen, aceptará quedarse sin dificultad. También es importante que el papá o la mamá lo esperen  a la salida para confirmar y reforzar su seguridad y así atenuar sus temores. Es conveniente no interrumpir el período de adaptación porque presienten que su hijo sufre. Es importante aguantar las partes difíciles del proceso. Los miedos suelen aparecer cuando hay que enfrentar situaciones nuevas y hay que enseñarles a atravesarlas y superarlas. Esto generará confianza en ellos mismos

Por otro lado, los padres tienen que poder compartir con los docentes sus ideas y proyectos de vida, y que éstas de algún modo coincidan con el lineamiento educativo del jardín. Si no, inevitablemente habrá tironeos entre la escuela y el hogar que perjudicarán al chico, que queda atrapado en el medio.

Hay que tener en cuenta que la clave para una buena adaptación tiene que ver con la tranquilidad y la confianza dando por hecho que la enorme mayoría de los chicos finalmente se adapta.

Por eso es necesario:

También los días previos:

Podría decirse, además, que la adaptación comienza durante los días previos al inicio de clase. En este caso podríamos pensar en :

Siempre conviene hablar mucho con los niños sobre este momento, hablar acerca de lo que temen, ayudarlos a desarrollar aptitudes y hábitos independientes ya que esto le ayudará a resolver dificultades y esta nueva y emocionante etapa tendrá resultados sumamente positivos.