Nuevas tendencias en paisajismo
por: Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura
(U.B.A.)

Durante el verano es cuando más se disfruta del jardín. En cada estación los cambios que se van sucediendo son marcados pero existen, además, ciertas plantas que poseen pocos cambios a lo largo del año y que, sin duda, también nos llaman la atención. Es sólo cuestión de planificar la secuencia en función del propio interés para luego observar.

La selección de plantas en un jardín depende de muchos factores ampliamente estudiados en los libros de jardinería (cantidad de horas luz, tipo de suelo, orientación, drenaje, vientos, espacio disponible, tamaño adulto, etc. ) y su elección exige un análisis previo del lugar.

Sin embargo, existen plantas que siempre funcionan. Son arbustos, herbáceas y plantas trepadoras que año a año hacen notoria su belleza y forman el verdadero esqueleto de un jardín.

A continuación se nombrarán plantas de bajo mantenimiento en la zona de Buenos Aires y alrededores, aunque se desarrollan muy bien en otras regiones del país mientras el clima no sea muy riguroso.

¿Qué significa un jardín de bajo mantenimiento?

Un jardín de bajo mantenimiento es aquél que no requiere mucho tiempo de mano de obra para cuidarlo y/o altas inversiones anuales. Una plantación exagerada de plantines de estación, cercos muy podados, herbáceas perennes o anuales como única estructura del jardín... todas ellas son elecciones muy costosas y que sólo se van a mantener prolijas con la mano de un muy buen jardinero (o varios ) y dinero…claro que hay gustos y presupuestos para todos.

Hoy en día altos costos y mucho trabajo no son conceptos aceptados por la mayoría de los diseñadores de jardines del mundo. Teniendo en cuenta los factores climáticos de cada lugar, se trata de diseñar un esquema de plantación en base a plantas que puedan vivir cómodamente en el lugar sin mayores demandas. El ejemplo más claro se encuentra entre los diseños orientales que hoy en día se han puesto “de moda”: éstos exigen bastante piedra, macetas lisas (fibrocemento grises), también la posibilidad de incluir trozos de bambú secos y una única especie vegetal por maceta, a saber: formios, palmeras, gramíneas ornamentales (incluidas las cañas bambú vivas), dracenas, cycas, aralias, etc. Otras especies a tener en cuenta son los jazmines trepadores como el azórico, el chino y el “del país”, la dama de noche, las margaritas euryops, los helechos, los ficus (recomendables únicamente en macetas), etc.

Las especies seleccionadas anteriormente responden a estas exigencias de mantenerse bellas con bajo mantenimiento. Algunas exigen una posición más soleada y otras más sombreada y, al menos, una poda de limpieza por estación y mantener el suelo rico en nutrientes mediante el agregado de alguna enmienda orgánica y un suplemento de fertilizante a base de fósforo, potasio y nitrógeno durante el período de floración y/o crecimiento. Los riegos deben ser frecuentes en los inicios pero, usando la lógica que la misma naturaleza impone, no se debe regar exageradamente.