Accidentes de tránsito.
Estadísticas sobre autos asegurados en nuestro país

Con información aportada por la Superintendencia de Seguros de la Nación, la Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS) elaboró un informe sobre la cantidad de siniestros que generan lesiones o muertes desde 1999 hasta el año pasado.

Los graves accidentes de tránsito que provocan lesiones o muertes a personas están creciendo de una manera que debería sacudir a las autoridades nacionales, provinciales y municipales en este Año de la Seguridad Vial, como aparece en los membretes de la papelería oficial. Según datos que involucran a vehículos asegurados, estos siniestros pasaron de ser 70.137 en el año 2003 a 126.016 en el 2006. Una suba de casi 80%. La mitad fue en la Provincia de Buenos Aires. De los 126.016 siniestro con heridos o muertes del año pasado, 48.912 ocurrieron en esa provincia.

Otro estudio dice que el 73 % del transporte público viola el exceso de velocidad en las rutas.

En los primeros cinco años de la serie analizada, la frecuencia de accidentes se mantuvo constante, a razón de 1.8 accidentes anuales cada 100 autos asegurados. Pero desde el año 2004, la frecuencia empezó a subir. De los 70.137 accidentes del 2003 se pasó a 87.234 en el 2004 (de un año al otro trepó un 24,37%). En el 2005 ya fueron 103.872 accidentes (crecimiento del 19,07%), y en 2006, 126.016 (suba del 21,31%). Y según información que manejan las aseguradoras, nada hace prever que esa curva ascendente vaya a modificarse.

Estas cifras no incluyen a los accidentes generados por vehículos no asegurados, un 35% del total, ni a los accidentes del transporte público. Se puede esperar que los datos totales sean aún peores. Por lo pronto, para el Estado murieron el año pasado 7.876 personas y hubieron 4.017 heridos graves.

"Que crezca la frecuencia de estos accidentes es un indicador de que el comportamiento ciudadano es cada vez peor. Violamos normas y tenemos más accidentes. Hay un Estado que no controla el cumplimiento de las leyes, hay menos sanciones y una sensación de impunidad. Como ciudadanos no somos conscientes de que el cumplimiento de las normas nos beneficia. Es un tema de cultura", opinó Francisco Astelarra, presidente de la AACS.

¿Qué es lo que falta para que el Estado entienda la gravedad de esta crisis e intervenga enérgicamente?