“Todo o nada”... El pensamiento ideal para
fracasar en su dieta

        por:  Dieta Club - Dr. Cormillot

Mucha gente afirma que le resulta imposible hacer dieta pero se equivoca: hacer dieta no es imposible, es difícil. Desafortunadamente, en el momento en que dejan de hacerlo, salen una y otra vez y transforman un desliz en un colapso y pierden el control, ese es el verdadero problema. Lo que hacen es pasar de un extremo al otro, y caen en el conocido “efecto yo-yo”.

Los seres humanos tendemos a pensar en términos de “blanco o negro”, o de otros opuestos (bueno/malo, verdadero/falso). Es más: la misma actitud la aplicamos al peso corporal: o tenemos el control o lo perdemos, saltando de uno a otro extremo.

Otro ejemplo es cuando la gente se ve a sí misma como perfecta o imperfecta. Aquí el problema reside en que si en alguna situación sienten que su desempeño no fue “perfecto”, piensan que son un completo fracaso como persona. Un ejemplo típico es el que dice “comí algo que no debía, así que dejo la dieta”, y la abandona... o “todo” o nada”. No existen “medias tintas”.

La verdad es que nadie es perfecto, pero para comprenderlo, muchos necesitan ayuda para darse cuenta de que los pensamientos y las emociones están vinculados con el comportamiento, y a hacerse un cuadro realista de la situación; es decir: adoptar una perspectiva más equilibrada de lo que está sucediendo y de cómo se comportan en lugar de concentrarse en el “fracaso”.

Para lograrlo, el primer paso consiste en identificar qué hay detrás de esa forma de pensamiento dicotómico, estando atentos a algunas frases recurrentes como “debo”, “tengo que”, “siempre”, “nunca”. ¿Por qué? Porque es raro que uno realmente pueda afirmar “nunca controlo mi dieta” o “siempre hago mi dieta mal”.

Si Ud. emplea esas palabras pregúntese si eso es exactamente así, “¿dónde están las pruebas para afirmar eso?”, “¿cuáles son las pruebas que contradicen esa afirmación?”. Luego, para dejar de pensar en términos opuestos, es fundamental hacer un esfuerzo conciente para reflexionar acerca de esa modalidad de pensamiento.

Cuando se puede pensar las situaciones incorporándole sus matices, es posible empezar a cambiar las conductas y una vez que lo hacemos, ahí estamos realmente en condiciones de cambiar los comportamientos y, también, de comprender por qué lo hacemos.

Si usted se deja llevar por los pensamientos negativos, la verdad es que su humor se derrumba y una experiencia negativa un día cualquiera puede terminar siendo “un día horrible”, pero realmente ahí está el pensamiento “todo o nada” operando. En cualquier día, tanto como en cualquier dieta, hay momentos buenos y otros no tanto. Si interrumpimos ese proceso y tratamos de apartarnos de la reacción extremista y comenzamos a advertir que efectivamente dos o tres cosas no salieron bien, podremos soportarlo y eso no convierte ese día en un día terrible.

La verdad, nadie es perfecto y nada es blanco o negro. Hay una manera de experimentar las zonas grises, y justamente allí reside la flexibilidad necesaria que nos da la sensación de equilibrio y nos ayuda a todos a vivir mejor.