> Grandes de nuestro tango

Mariano Mores

2da y última parte de la reseña biográfica de este gran músico y compositor

La nota anterior terminaba haciendo referencia al tango “Uno”, resultado de una extraordinaria composición de Mores con letra de Enrique Santos Discépolo, que fuera estrenado por Tania (esposa de este último) durante la temporada de revistas del Teatro Astral de 1943.

En 1944 nace Mariano Alberto, hijo de Mariano y Myrna Mores, y con el tiempo es apodado Nito.

El éxito haría que Mariano Mores se incorporara también a la llamada pantalla grande, el Cine, debutando junto a la ascendente actriz Mirtha Legrand en “M ama a M” y “La doctora quiere Tango”.

Esos años siguientes fueron los de su mayor producción en cuanto a tangos cantables de mayor popularidad. Se iban agregando: “Gricel”, “Cristal”, “Cada vez que me recuerdes” y “Tu piel de jazmín” con Contursi; “A quién le puede importar” y “Copas, amigas y besos” (letras de Enrique Cadícamo). Otros títulos que recordaremos, aunque se mezcle alguno de otra época posterior, son: “Por qué la quise tanto” y “Frente al mar” (con letras de Rodolfo Taboada), “Cafetín de Buenos Aires” y “Sin palabras” (letras de E. S. Discépolo), “La calesita”, “El patio de la morocha” y el candombe “Mulatada” (con letras de Cátulo Castillo), “Oro y gris” con letra de León Benarós, el vals “Muchachita porteña” con letra de Alberto Vaccarezza, y el “Vals de la evocación”; “El estrellero”, con letra de Francisco Amor, y “Nieblas” y “Adios Pampa mía”, con letras de Ivo Pelay. Este tango, de 1944 (concebido por Mores pero firmado en conjunto con Canaro), tiene la curiosidad de hablar de un tema que recién por entonces empezaba: la masiva migración interna desde de las provincias hacia Buenos Aires y las grandes urbes; fue uno de sus mayores sucesos internacionales, tanto que llegó a sumar grabaciones en 180 idiomas.

También produjo una canción colaborando con “el gran poeta del tango”: Homero Manzi le agregó, desde su lecho de enfermo, palabras a una música de Mores que terminó siendo “Una lágrima tuya”, canción mezcla de tango, malambo y huella cuya letra el pianista supone inspirada en la cancionista Nelly Omar.

Le ofrecen protagonizar cine, que era “la gran atracción” por aquella época, y para poder hacerlo, en abril de 1948 deja la orquesta de Canaro, y también el Quinteto Pirincho, con el cual sólo hacían grabaciones. Canaro, pionero del tango, no se lo toma nada bien. La gente de su entorno le llenaba la cabeza con ideas de que que Mores se iba para “hacerle la contra”. Sin embargo, este ascendente músico tardó mucho en crear una agrupación propia, casi como para confirmarle al viejo maestro que no tenía ninguna intención de traicionarlo. Ya había trabajado 11 años junto a Francisco Canaro.

Primero trabaja como director, escritor y productor de espectáculos teatrales, y escribiendo música; además, actúa en cine: “Estrellas en el Avenida” con Tita Merello y Hugo del Carril; “Buenas noches, Buenos Aires”, “Luna de miel para tres”, “El tango en París”, “La historia del tango”, etc.

En 1949 nace Silvia Mónica, la hija de Mariano y Myrna. Sigue su carrera cinematográfica, ahora como galán, en “El otro yo de Marcela”, con Delia Garcés.

Su primer grupo tuvo el nombre de “Orquesta de Cámara del Tango”, que debuta en la sala del Teatro Presidente Alvear. Con ella, obtiene un gran suceso (en esos primeros tiempos quien cantaba era Tania), pero tiempo después decide ampliar aún más los colores musicales de sus creaciones formando así la “Orquesta Lírica Popular Argentina” que contaba con instrumentos nunca antes utilizados en el género del tango, como un extenso conjunto de brass, timbales y batería.

También realizó una película junto a Diana Maggi y Santiago Gómez Cou: “La voz de mi ciudad” (1952). También actuó, como protagonista, en “Corrientes, calle de ensueño” en 1949 (allí aparece el tango “Uno”).

Él formó el Sexteto Rítmico Moderno (piano, bandoneón, guitarra eléctrica, órgano, percusión y bajo); sin embargo, sus más grandes éxitos se dieron con su orquesta de corte sinfónico, en la cual predomina el piano, y con ella ha viajado por el mundo. Cantaban Susy Leiva y Hugo Marcel, y el 11 de agosto de 1964 debutó como cantante Nito Mores. Este sexteto dejó muchas grabaciones, la mayoría sin cantor, salvo algunas pocas con Néstor Fabián.

La Orquesta de Mores tuvo como cantores a Enrique Lucero (un hermano del fundador del clan), Carlos Acuña, Mario Ponce de León, Nito, Claudia... Más recientemente, Cristina Caram, Daniel Cortés, Viviana Vigil, Alberto Bianco, María Alexandra. Desde hace más de 10 años en los shows del Maestro Mores canta también Gabriel Mores, su nieto, hijo de Claudia.

En 1968 todo el clan Mores (Mariano, sus dos hijos Nito y Silvia, y Claudia Mores que era la esposa de Nito) aparece durante varios meses en un serial televisivo escrito por el guionista Abel Santa Cruz: “La familia Mores” resulta un notable éxito.

En 1984, el 1º de mayo, fallece Nito Mores, apenas a sus 40 años. El mismo año el gran pianista recibe un alto honor en Japón, pero esto no podría haber suavizado lo suficiente el gran dolor de haber perdido a su hijo, que lo marcaría para siempre. Pese a que siguió con su actividad en el espectáculo, esta marca se puede notar en que su producción como compositor se vio menguada de manera tremenda.

En 1985 pone en funcionamiento un show musical enorme, “Todo tango”, y con el mismo recorre muchos países: Italia, Holanda, Alemania, Israel, Japón, E.E.U.U., países de Sud y Centroamérica.

En 1986 gira por Estados Unidos, obteniendo gran repercusión con su producción “Ok, Mister Tango”, y recibe el máximo galardón que otorga la OEA. También, en Buenos Aires, recibe la Orden de Caballero de San Martín de Tours, y el Konex de platino, y es declarado Ciudadano Ilustre de la ciudad.

En 1990, en actuación especial, el Maestro Mores dirige la Orq. Sinfónica del Teatro Colón. Siete años después, dirige la Sinfónica de Londres, con el Coro English Chamberg, en el Royal Festival Hall.

También compuso obras instrumentales, algunas de las cuales gozaron del reconocimiento público, incluso hasta hoy. Una de las más famosas es “Tanguera”; tan famoso sigue siendo este tango (al que también podría llamarse tango-fantasía) que en los últimos años apareció en “Moulin Rouge”, la gran superproducción de cine protagonizada por Nicole Kidman y Ewan McGregor, y además dio título a una puesta teatral con bailarines en la calle Corrientes.

Otros ejemplos son las milongas “Taquito militar” y “Bailonga”, y el tango-milonga “El firulete” (1958), que también tuvo éxito como cantable, con letra agregada por R. Taboada (escuchar la versión de Julio Sosa).

Sus últimos espectáculos en la Argentina fueron en el teatro Ópera y en la ciudad de Mar del Plata. Sigue representando su música y su arte, aún casi llegando a sus 90 años de edad. Una vida larga, de enorme producción, y así se nos hace más que difícil sintetizar de modo atractivo; sin embargo, esperamos haber podido prender la lucecita de la curiosidad de algunos lectores, para que sigan buscando música y datos de este prolífico Maestro. Para terminar, mencionamos la anécdota que contó él mismo, diciendo: “Una vez, el concertino de la orquesta con que toqué en el “Lincoln Center” dijo que si Chopin viviera, haría el tango como Mariano Mores”.