Reprograme su mente para el éxito
(Segunda y última Parte)

         por Dieta Club Devoto (Dr. Alberto Cormillot)

En septiembre comenzamos la nota, y desarrollamos la primera consigna-subtítulo, denominado 1) Propóngase metas realistas y vigile sus expectativas. Ahora terminaremos la nota con las otras dos consignas:

2= Revise sus respuestas:

En general, después de trazar las metas y de actuar, llegan las comparaciones. Si el resultado es aceptable, la respuesta es -por lo común- positiva. Si es inaceptable y no aplica las habilidades apropiadas de manejo, la respuesta emocional puede ser negativa. Esto significa que, ante un probable tropiezo o un descenso menor de lo esperado, tiene que “hacer memoria”. Antes de tirar todo por la borda, reflexione... ¿cómo fue su semana? ¿de qué modo manejó posibles situaciones difíciles con la comida? ¿cómo distribuyó los alimentos a lo largo del día? ¿cumplió con sus metas de actividad física? Si antes de enojarse piensa, quizá detecte posibles indicios que expliquen el resultado obtenido. Para ayudarlo en este reconocimiento, no hay nada mejor que los Registros de alimentación y de movimiento. Anotar durante el día los horarios y el tipo de alimento/porción de lo que come, y la duración y clase de movimiento que realiza, serán sus aliados para ver lo que funciona y lo que no (siempre que sea sincero, obviamente).

3= Desarrolle su capacidad de alerta:

Desarrollar habilidades apropiadas para manejar situaciones difíciles es un componente clave para bajar de peso. Esto significa que, en la medida que reconozca situaciones difíciles, podrá buscar los recursos necesarios para enfrentarlas. Por ejemplo: si sabe que le cuesta controlarse con las comidas cuando va a una fiesta, antes de hacerlo evitará llegar con hambre comiendo una colación. Otro aspecto de una buena “actitud de alerta” es cuidar su “diálogo interno”; o sea todas aquellas afirmaciones (por lo general imperativas, rígidas y negativas) que suele repetirse cuando no obtiene los resultados que esperaba. Por ejemplo: “No sirvo para esto”, “nunca lo voy a lograr”, “si hubiera...”, “yo debería...”. Si es muy duro con Ud., la bajada será más compleja de lo que en realidad es. Aumente su “pensamiento flexible”, y ante un tropiezo dése una nueva oportunidad.

Veamos algunos casos para llevar a la práctica todo lo anterior:

*Si su meta es hacer ejercicio, la mayoría de los días de la semana y el resultado es que perdió un día de la semana, puede responder de dos maneras diferentes:

*Si opta por la negativa, pensará que es un fracaso, que nunca bajará de peso. Entonces, sobrevendrá la culpa y dejará de intentarlo. Si su postura es positiva y pone en práctica los pasos para reprogramar su mente, podrá ver la situación desde un punto de vista distinto y concluirá que saltearse un día no es tan grave. Caminó mucho hoy, y mañana lo hará durante quince minutos a la hora del almuerzo. Como consecuencia, sentirá que controló el conflicto, ganará en auto-confianza y estará contento con su progreso.

Después de todo, la realidad puede cambiarse siempre que tenga ganas y pueda modificar el ángulo desde donde la mira.

Los pensamientos clave son:

* Metas realistas  * Termino con los “debería”  * Me mantengo alerta  * “Sólo por hoy”  * Aprendo de las dificultades  * Merezco una nueva oportunidad  * Soy flexible.

¡Puedo lograrlo!