Rejuvenecimiento de espacios verdes en primavera
por:  Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura (U.B.A.)
Con la colaboración de Luciano Crosta      sesjardin@yahoo.com.ar

El paso de los años hace que modifiquemos nuestras necesidades relacionadas con el espacio que ocupamos. Lugares de trabajo, de habitar, y de esparcimiento, necesitan modificarse para resultarnos más útiles. Se puede reciclar un jardín acompañando modificaciones de la arquitectura que lo generó, o independientemente de ella. Veamos cómo se hace.

El jardín familiar debe acompañar los cambios que el tiempo ocasiona en las necesidades de sus usuarios. Niños y adultos, con los años, van requiriendo de los espacios diferentes cosas, pero lo fundamental es el contacto con la naturaleza cargada de sensaciones. Sol, cielo, viento, aromas, frescura, calor, brillo y sombras nos envuelven en la atmósfera mágica del jardín. Es posible planificar los cambios, con el diseño adecuado. Así, un arenero se convierte en estanque, una canchita se reemplaza por un deck para apoyar bancos o reposeras para área de descanso. Lo correcto es hacer una evaluación de las condiciones existentes y cotejar con las necesidades reales para establecer cuáles son los cambios a realizar.

Es importante comprender que todos los elementos, vegetales y extravegetales, deben ser tenidos en cuenta. Paredes, senderos, piscinas, estanques y fuentes son importantes, como el césped y las plantas. El cambio puede venir por la inclusión de elementos nuevos, y/o por la eliminación de lo existente. Un jardín saturado de plantas puede cambiar mucho con una poda, limpieza, algunos trasplantes y borduras nuevas. Pintar una pared de fondo con un color contrastante constituye una alternativa impactante. Un elemento con agua aporta frescura.

Es muy común en nuestros patios ver los troncos de los árboles rodeados por plantas, “ahogándolos” y reduciendo el espacio; liberar estos troncos da una sensación de más amplitud, y por ende se aprecia el árbol en su verdadero esplendor. Otro factor a verificar en jardines existentes es si el crecimiento de los canteros ha avanzado, disminuyendo las áreas de césped. También deben observarse los árboles: si en su crecimiento las copas se juntan disminuyendo áreas de luz para el césped. Para solucionar esto, se puede hacer una poda entresacando ramas.

Las plantas existentes se pueden reubicar en una disposición diferente, agrupándolas por especies y componiendo nuevas formas.

Las áreas difíciles de empastar se pueden cubrir con piedritas, arena o cubresuelos.

Lo importante es realizar la intervención del jardín con un diseño basado en la valoración de lo existente, la comprensión del espacio “jardín” como continuación del área cerrada, como una unidad. Cada jardín es un caso único y precisa su propio diseño. La adopción de algo “porque está de moda” es apropiarse de un diseño prestado, que no responde a la individualidad