Reprograme su mente para el éxito (Primera Parte)

            por:  Dieta Club Devoto (Dr. Alberto Cormillot)  

Al momento de darle batalla a la obesidad, sus pensamientos pueden ser sus aliados o enemigos porque determinan la forma en que usted se siente respecto a Ud. mismo, y eso afecta su conducta, su ánimo, su interacción con los demás y su interpretación acerca de cómo llevar su proceso de bajado.

Aunque el tipo de pensamientos de quienes desean adelgazar puede ser muy diferente entre las personas, quienes tienen expectativas demasiado altas, se enojan por cualquier resultado diferente a la perfección y dejan que pequeños errores se transformen en catástrofes insalvables, están muy cerca de no alcanzar sus metas, pues las ideas mentales del tipo “todo o nada”, “blanco o negro” pueden derrumbar la motivación.

Sin embargo, es posible aprender a arrancar de raíz esas elucubraciones destructivas y plantar metas constructivas.

¿Por qué hacerlo?

Porque si trabaja en crear estructuras mentales positivas, tomará las riendas de su tratamiento y transformará el descenso de peso no sólo en un camino exitoso sino en una oportunidad para aprender a vivir mejor.

1= Propóngase metas realistas y vigile sus expectativas.

Los seres humanos tenemos expectativas para prácticamente todo lo que emprendemos. Aunque no siempre articulamos una meta o una expectativa para cada actividad, nuestra mente oculta ideas acerca de lo que se entiende como un resultado aceptable. Cuando nuestros propios estándares de lo aceptable son exagerados o rígidos, aumenta la probabilidad de frustración ante una situación en la que no alcanzamos esos niveles auto-impuestos. Lamentablemente, algunas personas que buscan perder peso suelen establecer estándares demasiado altos y, por lo tanto, tener expectativas no realistas se transforma en una barrera, porque cuando no alcanzan aquello que planificaron, aparecen pensamientos negativos. Estas respuestas de “auto-boicot” pueden ser desviadas si:

*Se propone metas cortas que lo lleven hacia el éxito. Es decir: no pretenda hacer en un mes todo lo que no hizo en los últimos 2; 3 o más años. Procure hacer el plan de alimentación “sólo por hoy”, moverse un poco más “sólo por hoy”, decir “no” a las tentaciones “sólo por hoy”...

*Acepta que el camino que está transitando puede tener “altibajos” (¿o acaso todos los días amanece con una sonrisa y buen humor?). Cuando lo logre, sus expectativas serán las adecuadas. Habrá días de mayor motivación que otros. Reconocer su “flujo de energía” le permitirá buscar las herramientas que necesite para cumplir con su objetivo.

La desilusión es, por lo general, una consecuencia de expectativas no alcanzadas.

En la edición de Octubre publicaremos la segunda y última parte de esta nota, con el desarrollo de los puntos 2 y 3, y algo más...