Primavera y Transplantes
por  Santiago Strático - Técnico en Jardinería y Floricultura (U.B.A.)

El fin del invierno y el principio de la primavera es la mejor época para los transplantes, las limpiezas de partes secas y/o débiles y la eliminación de  cualquier tipo de insectos dañinos o enfermedades con un pesticida adecuado. 

Transplante. Cambiar la planta a un tamaño mas grande de maceta/recipiente está especialmente recomendado: de ese modo logrará que las raíces consigan el agua y los nutrientes que necesitan, evitando que estén "agotadas" por el acostumbramiento a su anterior maceta, y le brindará más fuerza para crecer, con más cantidad y mejor calidad de hojas y flores. No es necesario que la nueva maceta sea mucho más grande; lo ideal sería cambiarla cada dos o tres años a un tamaño entre cinco y diez centímetros más alta y más ancha que la anterior; nunca olvidar de agregar piedritas para un buen drenaje en la base!!!

A medida que una planta crece, sus raíces se expanden y necesitan lugar para no debilitarse y enrollarse (un síntoma clásico es la aparición de las puntas de raíces en la superficie de la tierra). 
Cuando esto ocurra deberá realizar el transplante, que resulta ideal hacerlo en esta época, que es cuando la mayoría de las plantas retoman la actividad luego del descanso invernal.

Para quitar la planta de su recipiente cubra la superficie de la tierra con la palma de su mano, tome el tallo principal entre dos dedos y golpee suavemente la vasija sobre una mesa antes de invertirla y retirar la planta. Si ésta no sale fácilmente, pase un cuchillo de cocina alrededor del borde de la tierra para soltarla. En algunos casos, si la planta es muy grande, deberá romper la maceta para evitar dañar las raíces. 

Prepare una maceta nueva cubriendo parcialmente sus agujeros de desagüe con un fragmento de maceta rota o leca y agregando una capa de mezcla de tierra que mantendrá el mismo nivel de tierra que tenía antes, ponga la planta en el centro de la maceta, llénela con la mezcla, aprisiónela utilizando las manos o una palita y deje un margen de algunos centímetros por debajo del borde superior, para poder regar sin que se corra la tierra por fuera.

Si usted tiene una planta que ha alcanzado el tamaño deseado, tiene la opción de mantener su tamaño haciendo una poda leve de raíces y follaje cada algunos años, fertilizando y cambiando parte del sustrato. También tiene la opción (si la especie lo admite) de dividir la planta en varios tallos o brotes. 

Poda. Poda a fondo sólo es preferible hacerse desde mediados del otoño a principios de la  primavera, pero los recortes ligeros pueden hacerse, con cuidado, en cualquier momento. Si usted ve que la planta se extiende demasiado puede recortarla para mejorar su forma y estimular el nuevo crecimiento. Es esencial usar tijeras limpias y afiladas.

Empiece recortando cualquier parte en mal estado, marchita o con color amarillento, los tallos enfermos, los restos de floraciones pasadas y cualquier rama demasiado grande. No se centre sólo en las partes exteriores, también fíjese en el centro de la planta y corte cualquier parte débil o dañada. Siempre haga sus cortes por encima de las hojas nuevas o sus nudos, esto promoverá un crecimiento tupido y compacto

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