La Celulitis y su Localización

por:  Dra. Silvia Chapiro

“El diagnóstico de celulitis se hace con los dedos, pero hay celulitis más o menos aparentes y dedos más o menos prácticos”  (Dr. Wetterwald).

El diagnóstico de celulitis es ante todo un diagnóstico de inspección, es decir se ve “a primera vista”. Es frecuente que sea la paciente quién de entrada comente que tiene celulitis.

Origen: No existe un origen formalmente reconocido de la celulitis, sino factores que la pueden provocar.

Grados de infiltración: La infiltración celulítica aparece en la pubertad en el momento que las formas del cuerpo se redondean hacia la femeneidad con el aumento de las caderas y el crecimiento de los muslos y nalgas. Los factores agravantes o favorecedores son muchos.

Se puede hablar de herencia, aumento de peso, multiplicación de los embarazos, el stress, los transtornos hormonales, los anticonceptivos orales, y los transtornos de la circulación veno – linfática.

Diferencia entre la celulitis y grasa localizada: La grasa localizada puede asentarse en distintos lugares del cuerpo. La celulitis se localiza preferentemente en la nuca, brazos, en las regiones trocantereanas y supratrocantereanas (caderas), en el vientre, en las nalgas, en la cara interno de la rodilla y en los muslos.

Estadios de la celulitis según la edad:

Estadio 1: (Puberal) La piel se ve espesa e infiltrada, la celulitis muestra la piel tensa y dolorosa y cuando la piel se toma entre dos dedos da la sensación de piel de naranja.

Estadio 2: (Mujeres en edad de concebir) La celulitis se instala en forma de acolchado, la piel es menos tensa y a la palpación aparecen micronódulos o granos de arroz.

Estadio 3: (Período pre – menopáusico) La infiltración es masiva con nódulos más profundos, la piel está fría y hay varicosidades e incluso várices.

Estadio 4: (Período post – menopáusico) La piel aparece reblandecida y fláccida a la palpación, se tocan nódulos duros, profundos e indoloros.

Consejos para evitar la celulitis:

Higiene de vida: Las reglas generales de higiene de vida son múltiples: Actividad física: Se impone una actividad física regular, (caminar, nadar, bicicleta), favorece la fusión de grasas y mantiene la buena forma de la musculatura “estar bien con el cuerpo”.

Sueño: Se recomienda dormir la suficiente cantidad de horas.

Stress: Reducir lo más que se pueda.

Factores Psicológicos: Tener presente que los conflictos que producen ansiedad pueden terminar en accesos de bulimia.

La circulación: Realizar los tratamientos adecuados para optimizar la misma y utilizar medias de compresión recomendadas por el Médico.

Alimentación – Dietas: Si la celulitis se acompaña de obesidad, hay que disminuir la cantidad de calorías que se ingiere. Si la celulitis no se acompaña con aumento de peso, la alimentación debe ser equilibrada.

Evitar tóxicos: Café, tabaco, alcohol, tranquilizantes, somníferos.

Regulación de los intestinos: Prescribir fibras alimentarias, evitar la constipación aconsejar beber un litro y medio de agua.

Asegurar una buena circulación linfo – venosa: Caminar, evitar ropas muy ajustadas, evitar estar de pie durante mucho tiempo, utilizar zapatos adecuados.

Regímenes: No existe un régimen alimentario que por sí sólo haga desaparecer la celulitis. Las dietas severas pueden adelgazar el rostro, los pechos, pero la celulitis no desaparece. Por esto la dieta para adelgazar, está indicada cuando la celulitis está acompañada por acumulación de grasas y aumento de peso, en caso contrario el tratamiento será únicamente local.

Este último consiste en Mesoterapia, masajeador infrarrojo, ultrasonido, iontoforesis, estimulación muscular y drenaje linfático.