> Personalidad para recordar

Roberto J. Payró

Fue un periodista, novelista, cuentista y dramaturgo argentino. Su obra representa uno de las muestras más claras de fusión de lo culto y lo popular en las letras argentinas. Su prosa era especialmente fluida, con una sintaxis clásica, humor, y una ironía que a veces llegaba a la crueldad. Su lenguaje era el propio de la época, costumbrista. Usa personajes típicos y relata situaciones comunes, mostrando a los inmigrantes italianos, y al pícaro criollo. Obras muy interesantes para leer. Una personalidad que queremos recordar, al cumplirse 80 años de su muerte.

Roberto J. Payró nació en Mercedes en 1867 en Mercedes (pcia. de Buenos Aires). Hizo sus estudios en el Colegio San José (de Capital Federal), y su vocación literaria se demostró ya a sus veinte años con su libro “Novelas y fantasías”, con los primeros cuentos de autor nacional editados en el país.

Ejerció el periodismo en varios diarios (entre ellos, el periódico “La Tribuna” que el mismo Payró fundó en Bahía Blanca) hasta que ingresó en el diario La Nación, donde escribió durante 36 años. Muchos de sus artículos fueron recogidos en los libros “Los italianos en la Argentina” (1895) y “La Australia argentina (Excursión periodística a las costas patagónicas, Tierra del Fuego e Islas de los Estados)” (1898). Este libro fue la primera obra de Payró que le otorgó notoriedad importante, y que aún así su fama fue más grande con su obra dramática (teatral) “Marco Severi” (1905).

En 1906 publicó otra novela picaresca de ambiente argentino, “El casamiento de Laucha”, que está aún hoy entre sus narraciones más conocidas. Es una novela corta que narra la historia de un pícaro criollo llamado Laucha, el cual, tras fingir su matrimonio con la propietaria de una tienda, la arruina y abandona.

En 1908, un libro de cuentos, “Pago chico”, que reflejan muy bien la corrupción de los políticos de una ciudad provinciana. Esta idea y título fue continuado más adelante, con “Historias de Pago Chico” (1920); y “Nuevos cuentos de Pago Chico” (publicada como póstuma en 1929, un año después de la muerte de Payró).

En sus narraciones se pueden encontrar elementos característicos de la tradición hispánica de la picaresca, pero trasladados al ámbito gauchesco, criollo, argentino.

“Las divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira” (1910), es una novela en la que narra la carrera política de un provinciano; es considerada usualmente por los críticos como su obra más lograda.

Participaba asiduamente en reuniones con otros escritores socialistas, como Leopoldo Lugones, José Ingenieros y Ernesto de la Cárcova.

Luego fue a Europa, donde permaneció varios años, especialmente en Bélgica, donde lo sorprendió la guerra de 1914 (la guerra europea, conocida como la Primera Guerra Mundial). En esos años, fueron muy leídas las crónicas que enviaba desde el viejo continente, como corresponsal.

Mencionaremos también su restante libro de cuentos, “Violines y toneles” (1908), su otro libro de viajes, “En las tierras del Inti” (1909), y sus tres novelas históricas: El falso Inca (1905) El capitán Vergara (1925) y “El mar dulce” (1927). Esta fue escrita en las postrimerías de su vida, revive los momentos del descubrimiento del Río de la Plata por Juan Díaz de Solís, resulta bastante distinta a sus obras más costumbristas, y es muy agradable para leer.

Entre sus obras dramáticas, además de la ya citada, están “Canción trágica” (1900), “Sobre las ruinas” (1904), “El triunfo de los otros” (1907), “Vivir quiero conmigo” (1923), “Fuego en el rastrojo” (1925), “Alegría” (1928) y el sainete titulado “Mientraiga”; estas dos últimas son obras póstumas.

Roberto J. Payró falleció en Lomas de Zamora (en el sur del Gran Buenos Aires) el 8 de abril 1928.