Nuevas normas para el
control de alcoholemia

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció, el 25 de abril, la implementación de nuevas normas en materia de controles de alcoholemia, que prevén sanciones más rígidas para los infractores, y que están enfocadas en la disuasión “para que todos tomemos conciencia de lo que implica el respeto al otro y de la importancia que tiene mejorar las conductas de manejo”, dijo la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti”.

Las personas que conduzcan con un nivel de alcohol en sangre mayor al permitido, tendrán que dejar su vehículo, que será remolcado hasta una playa pública de estacionamiento y podrá ser retirado por sus titulares al día siguiente sin costo de acarreo.

Las medidas anunciadas fueron evaluadas junto a representantes de la organización Madres del Dolor y junto a un grupo de padres del Colegio Ecos, cuyos hijos fallecieron en la provincia de Santa Fe el 8 de octubre de 2006 cuando el micro en el que viajaban de regreso rumbo a la Capital Federal chocó contra un camión conducido por un chofer ebrio.

Las acciones estarán a cargo del Cuerpo de Agentes de Control de Tránsito y el Transporte de la Ciudad, que dispondrá de grúas para acarrear los vehículos de los infractores.

Entre las medidas que se pondrán en marcha figura una serie de instrucciones impartidas por el fiscal general de la Ciudad, Germán Garavano, para que se proceda al arresto de una persona con registro de alcoholemia positivo cuando a criterio del fiscal el hecho haya puesto en peligro inminente la vida o la integridad física de terceros. Hasta ahora, cuando un conductor era detectado alcoholizado podía cederle el volante al acompañante o esperar a que desaparezcan los efectos del alcohol en su propia persona.

“Esta modalidad generaba algunos inconvenientes en los puestos de control, porque tener retenidos en un lugar cierta cantidad de vehículos durante varias horas provoca complicaciones en el tránsito urbano”, advirtió el ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, y siguió explicando que, “cuando se decide cederle el volante a un acompañante resulta imposible verificar que el conductor alcoholizado no retome nuevamente el manejo del auto” una vez que se alejó de la zona donde se realizó el control.

Complementariamente a la aplicación de estas medidas, insertas en el Plan de Seguridad Vial de la Ciudad, el gobierno porteño también lanzará a mediados de mayo el programa Conductor Responsable, principalmente dirigido a los jóvenes, y que incluirá la participación de distintos locales bailables.

El programa apuntará a estimular a los jóvenes para que no tomen alcohol si van a manejar, y se ejecutará basándose en una metodología conforme a la cual un grupo de amigos deberá elegir a uno de sus integrantes como representante para que asuma la responsabilidad de conducir. Cuando el grupo se retira del local, la persona designada como “conductor responsable” deberá demostrar que no consumió bebidas alcohólicas y que está en condiciones de manejar.

Quienes cumplan satisfactoriamente con estos requisitos recibirán obsequios, (entradas gratis y canilla libre de bebidas sin alcohol, entre otros premios), que estarán a cargo de las empresas que apoyan la iniciativa.

Paralelamente a estas acciones continuarán los operativos que se realizan en forma conjunta con la Municipalidad de Vicente López, a los que se agregarán los municipios de San Martín y de Tres de Febrero, señaló el ministro Montenegro.

El titular de la cartera de Seguridad recordó, además, que ya se están realizando los controles de alcoholemia a los conductores de taxis en los alrededores del Aeroparque y anticipó que pronto se incorporarán operativos en la zona de la Terminal de Retiro.

Por otra parte, sostuvo que seguirán practicándose los controles de tránsito en las esquinas verificadas por la Defensoría de la Ciudad como las más riesgosas. En ese sentido, precisó que transcurridos dos meses de actuación del Cuerpo de Control de Tránsito, utilizando la modalidad de postas en esas esquinas, se detectaron 6 mil violaciones de luz roja y se labraron multas a 200 colectiveros, en todos los casos individualizados e identificados y con un accionar complementario de concientización hacia los pasajeros de los vehículos.

Ahora la actividad de los agentes también estará dirigida a controlar el uso correcto del cinturón de seguridad, el respeto a la senda peatonal y la no utilización del celular al conducir.