Relación Trauma - Enfermedad

    por la Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

Las experiencias traumáticas suelen dejar secuelas mentales y/o problemas físicos.

El Trastorno de Estrés Postraumático se asocia con diferentes enfermedades: trastorno de ansiedad depresión, trastorno en el control de los impulsos, abuso de alcohol, etc.

También ocasiona problemas médicos con síntomas inexplicables, somatizaciones y otros trastornos somatomorfos.

A veces, se vuelve a experimentar el evento traumático (en un “flashback”), se evitan situaciones relacionadas con el mismo y se tiene un estado de alerta permanente. Acompañando a estas sintomatologías, suelen aparecer dificultades en el sueño, irritabilidad y escasa concentración.

Cuando el episodio traumático ocurre en el lugar de trabajo (robos, amenazas, accidentes, etc.), la persona se ve imposibilitada de volver al lugar de trabajo por un tiempo determinado, hasta tanto supere el difícil trance.

Los empleadores tienen dificultad para comprender lo que les pasa a sus empleados porque, como se trata de un proceso mental, no lo ven.

Entre otras enfermedades, el síndrome de colon irritable, la dispepsia, la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, están íntimamente relacionados con episodios traumáticos.

Debemos considerar también los traumas en la niñez, que se asocian con altos niveles de somatización y de otras inseguridades en los adultos.

Es por eso que, de todos los pacientes con síntomas psiquiátricos, independientemente de la edad o de los problemas que presentan en el momento de la consulta, se les debe preguntar por la presencia de traumas en el pasado, o en curso.

Además del tratamiento clínico para aliviar los síntomas físicos, se requiere un tratamiento psicoterapéutico y/o psiquiátrico, para alentar al paciente a desarrollar habilidades para manejar su estrés, aprender conductas saludables, y mejorar sus contactos sociales.