Violencia en la juventud
“La violencia engendra violencia”

        por la  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

Es alarmante el alto grado de violencia que actualmente afecta a la juventud.

La violencia se ve a diario en la televisión, en la música, en los videojuegos agresivos, y muchos niños son testigos de actos de violencia en sus propios hogares.

El hecho de que la violencia ya forme parte de la rutina diaria, crea preocupación acerca de las consecuencias de esta exposición a la violencia, y se considera como un grave problema de salud para los adolescentes afectados, en casi todos los sectores de la sociedad.

Los niños expuestos a violencia, como testigos o como víctimas, están con un alto riesgo de desarrollar una conducta agresiva.

Problemas familiares, como un entorno familiar inadecuado, abuso de alcohol y de drogas en los padres, presenciar hechos de violencia en el hogar, son factores predisponentes para generar niños y adolescentes con conductas violentas.

Se comprobó que el maltrato físico infantil predispone a conductas agresivas y delictivas en etapas posteriores de la vida.

La exposición repetida a episodios de violencia en la comunidad, en el ámbito doméstico o en los medios de comunicación, lleva al desarrollo de creencias que sostienen que la violencia y la agresión son conductas normales.

Otras consecuencias son: el mayor riesgo suicida, el escaso rendimiento escolar, y las conductas sexuales riesgosas.

Por otro lado, es menos probable que presenten conductas violentas aquellos jóvenes que, si bien están expuestos a altos niveles de violencia social, provienen de familias con buena contención, con una estructura firme, con prácticas familiares afectivas y con fuertes creencias sobre la familia.

Una fuerte relación entre padres e hijos, una buena comunicación, y el compromiso en la educación en los hijos, es el método de prevención más seguro para evitar la violencia en nuestros niños, adolescentes y jóvenes.

La Terapia Familiar ofrece un ámbito emocionalmente neutro para trabajar los antecedentes y las consecuencias de la conducta agresiva en el hogar.