Sólo acatando las normas de tránsito se producirá disminución del número de víctimas

El solo hecho de transitar por una gran urbe como es la Ciudad de Buenos Aires, expone a cualquier habitante que circule por ella a un riesgo de tener un accidente de tránsito.

En líneas generales, dos de cada tres muertos por esta causa son ocupantes de vehículos y el 50% de ellos, estaban ubicados en el asiento delantero.

Al producirse un impacto frontal, el cuerpo del ocupante, cuando no está sujetado por el cinturón de seguridad, se desplaza hacia delante, deslizándose primero hacia abajo -traumatismo de extremidades-, luego se eleva e impacta contra el parabrisas –traumatismo de cráneo, cara y columna cervical-, después contra el volante o el tablero -traumatismo de tórax, abdomen y cuello-.

Ha quedado fehacientemente demostrado que los pasajeros que llevan puesto el cinturón de seguridad sufren menos lesiones severas y consecuencias graves que aquellas personas que no lo utilizan.

El uso del cinturón es el mejor medio de proveer seguridad a conductores y pasajeros, además de ser considerada una conducta positiva de protección para evitar correr riesgos innecesarios.

Por tal razón la Dirección General de Defensa Civil del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires recomienda a toda la sociedad respetar las normas de tránsito. Únicamente acatándolas se producirá una franca disminución del número de víctimas.