Están estudiando la salud de los árboles de la Ciudad

Según el único censo oficial, realizado en 2001, la ciudad posee 356.794 árboles. De ellos, el 44,8% son fresnos y el 9,6% son plátanos, una de las especies más atacadas por los hongos. Un estudio encarado por investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (y aprobado por el Gobierno porteño) intenta prevenir posibles accidentes por el mal estado de sus troncos. Los árboles sufren estrés como los seres humanos y, si se podan mal, los ejemplares tienen más riesgo de desarrollar enfermedades.

Los primeros resultados del relevamiento del estado de salud de los plátanos porteños proporcionan algunos datos inesperados. En la ciudad hay casi 35.000 ejemplares de esta especie. El Microcentro, que suponían más afectado, en realidad se halla mejor en relación con las zonas Norte y Sur de la Ciudad.
Los responsables del relevamiento obtuvieron muestras de la corteza de plátanos de tres áreas y las colocaron bajo la lente del microscopio para detectar hongos que se alimentan de la madera, denominados xilófagos, que debilitan al árbol hasta tal punto que cualquier tormenta (o su propio peso) puede derribarlo. “Se trata de un peligro silencioso porque atacan al tronco, las ramas o las raíces, y sólo se observan a simple vista, cuando ya es demasiado tarde”, subraya la Dra. Silvia Edith López, a cargo de la investigación que está haciendo un mapa de los árboles en riesgo, para poder prevenir posibles caídas y diseñar un programa de reposición.
Cuarenta cuadras del Microcentro (Montserrat, Balvanera y San Telmo), otras tantas de un área residencial típica de la zona norte de la ciudad (Parque Chas y Agronomía), y la misma extensión para un área residencial con talleres e industrias de la zona sur (Mataderos) fueron los sitios elegidos para tomar muestras de plátanos.

“En cualquier ciudad, los árboles están fuera de su ámbito natural y en desventaja. Las veredas lo aprisionan, sus raíces se topan con caños o escombros y sufren la contaminación. Estas situaciones de estrés los hacen susceptibles al ataque de hongos como los xilófagos”, indica López.
Tras estudiar las muestras en el laboratorio, encontraron un panorama un poco diferente del esperado: “La zona sur mostró el mayor porcentaje de árboles con lesiones, mientras que el mayor registro de hongos correspondió a la zona norte. La zona céntrica, en cambio, exhibió el menor porcentaje de árboles con anomalías y con presencia de hongos”, sintetiza el texto del estudio presentado en el último Congreso Argentino de Micología, en Santa Fe.

“Los resultados sugieren que la predisposición al ataque por parte de hongos xilófagos se encuentra muy asociada a la edad del hospedante (el árbol)”, precisan los autores. El equipo observó en el Microcentro ejemplares de edades heterogéneas y más jóvenes que el resto de los barrios.
Otro elemento por estudiar es si el ambiente con ciertos tóxicos influye de algún modo para que los plátanos sean menos afectados. “Hay algunos contaminantes que pueden ser contraproducentes para el desarrollo de los xilófagos, por ejemplo, el cadmio y el cobre. Es una hipótesis que debemos probar”, adelanta la doctora López.

fuente:  nota de Cecilia Draghi (Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires), publicada por el Diario La Nación y
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