Trastornos del Control de los Impulsos

        por la  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

Los Trastornos del Control de los Impulsos siguen siendo poco conocidos por el público en general, e incluso por las personas que los padecen.

Estos trastornos se caracterizan por la dificultad de resistirse frente a los impulsos, comprometiéndose en conductas excesivas que terminan por perjudicar a las mismas personas o a los demás.

Se define como impulsividad a una predisposición a tener reacciones rápidas y espontáneas frente a un estímulo interno o externo, sin importar las consecuencias negativas.

La compulsión es la necesidad de respetar las conductas como una manera de prevenir el distrés o la ansiedad.

La impulsividad y la compulsión pueden darse simultáneamente, o en momentos diferentes.

Los individuos que no pueden controlar sus impulsos, padecen un deterioro significativo en el funcionamiento social y profesional, y pueden tener también problemas legales y financieros.

Entre los trastornos del control de los impulsos más comunes, podemos mencionar:

*El Trastorno Explosivo Intermitente. Se caracteriza por arrebatos significativos de agresión, en forma recurrente, contra otras personas u objetos. Se trata de una conducta preocupante y problemática. Son frecuentes los problemas legales y laborales.

*Juego Patológico. El individuo juega compulsivamente, y sin límite. Está asociado con deterioro funcional, menor calidad de vida, fracasos financieros, problemas matrimoniales, conductas ilegales como robos y estafas, etc.

*Cleptomanía. Se caracteriza por el robo repetitivo, incontrolable, de artículos que no son necesarios. Los pacientes con cleptomanía experimentan generalmente gran culpa y vergüenza.

*Tricotilomanía. Es una conducta por la cual el paciente se arranca el cabello repetida e intencionalmente, provocando pérdida del mismo. El individuo que padece este problema tiende a aislarse, con el consiguiente deterioro social y, a veces, también en el ámbito laboral.

*Piromanía. Deseo de provocar un incendio, se tiene excitación frente al fuego, y atracción por el fuego y su contexto situacional.

*Comprador compulsivo. Preocupación irresistible, permanente e irracional, por comprar; o comprar más de lo que podría permitirse. Consecuencias: consternación, vergüenza, problemas financieros.

Ante cualquiera de los síntomas mencionados, y ante el riesgo de padecer la enfermedad, se hace necesaria la consulta con un profesional a la brevedad.