> Personalidad para recordar

Abraham Lincoln

Este verano se dio la notable coincidencia de la asunción del primer presidente de los Estados Unidos con rasgos negros (es mestizo), y la conmemoración del 200º aniversario del nacimiento de Abraham Lincoln, el emblemático presidente, del mismo país, que es siempre recordado como el de la guerra civil y la abolición de la esclavitud. Esta coincidencia nos convenció de que es un momento muy oportuno para acercarnos a la historia y la personalidad de Lincoln.

 

Nació el 12 de febrero de 1809 a 5 kilómetros de la ciudad de Hodgenville, en el actual Condado de LaRue del Estado de Kentucky. Sus padres, Thomas Lincoln y Nancy Hanks, eran oriundos de Virginia pero, como tantos pioneros agricultores norteamericanos, se habían trasladado al Oeste. Apellido y familia Lincoln provenían de Inglaterra. Thomas Lincoln tenía veintiocho años, y Nancy 22, cuando se habían casado, el 12 de junio de 1806.

Cuando Abraham Lincoln tenía siete años de edad su familia se mudó a Indiana. Al cumplir los dieciséis años, Abraham fue contratado por James Gentry para conducir una almadía de géneros hasta Nueva Orleans. Y él y el hijo de Gentry comerciaron río abajo; tuvieron que rechazar el ataque de una banda de negros, pero finalmente pudieron llegar al destino previsto.

Tiempo después del regreso a casa, su padre decidió mudarse de nuevo, porque la hacienda producía poco y una fiebre estaba amenazando su ganado. John Hanks vivía en Illinois, desde donde enviaba noticias sobre aquellas tierras. Y Thomas decidió irse para lo de su familia política. Tras un largo viaje, el grupo llegó a orillas del río Sangamon, en el área cercana a Springfield, Illlinois, en 1830. Allí construyeron su nueva casa.

Pero en julio de 1831 Abraham tomó a cargo un almacén con molino en Nueva Salem, gracias a un hombre que le había tomado afecto. Contaba ya con veintidós años de edad, y por ende ya podía disponer de sí mismo. Según dijo él mismo más adelante, sabía leer, escribir, contar y multiplicar hasta la regla de tres, pero sin estudios formales en colegio alguno; además, todavía su experiencia era poca.

Sirvió como capitán en el ejército estadounidense durante la Guerra del Halcón Negro.  Lincoln era miembro del Partido Whig de los Estados Unidos al comienzo de su carrera política; estuvo cuatro periodos en la Legislatura del Estado de Illinois. Fue elegido Representante (diputado) por el 7º Distrito del Estado de Illinois para el período del 4 de marzo de 1847 al 3 de marzo de 1849. El período de un Representante en Estados Unidos es de dos años y, debido a su oposición a la Intervención Estadounidense en México, Lincoln tuvo que renunciar a ser candidato para la reelección.

Tuvo éxito trabajando como abogado en Illinois, tanto antes como después de su período como diputado. Lincoln tenía turbulentos cambios de humor que alternaban entre la grandiosidad y la depresión, que se moderaron enormemente después de su matrimonio con Mary Todd Lincoln en 1842. Tuvieron cuatro hijos, todos varones. Uno de ellos murió muy chico, poco antes de que su padre llegara a la Casa Blanca. La tragedia siguió con otro hijo también muerto en tierna edad cuando Lincoln aún era Presidente. Y el más pequeño de los hijos murió también a los seis años, pero después de la muerte de su padre. El hijo mayor, Robert Todd Lincoln, sí pudo vivir más tiempo y tuvo descendencia y se destacó por su gran inteligencia.

En 1846 Lincoln llegó a ser Jefe del partido Whig y, como diputado del Congreso federal, apoyó a los abolicionistas de Washington, el grupo de los que propiciaban la abolición de la esclavitud. También se expresó abiertamente en contra de la guerra contra México. Al terminar ésta, Estados Unidos sumó para sí los territorios de Alta California, Nuevo México, el norte de Sonora, Coahuila y Tamaulipas, y obviamente se anexaron definitivamente a Texas. Su activa oposición a esa guerra que terminó tan favorable a su nación, le hizo perder muchos votos, resultando derrotado en las elecciones senatoriales de 1849.

Lincoln se retiró de la política: durante seis años trabajó como procurador. Se reintegró a la vida pública en 1854, cuando la cuestión de la esclavitud volvió a agitarse porque el Acta de Kansas-Nebraska propugnaba extenderla a los estados del noroeste. Abraham inicialmente no apoyaba la abolición de la esclavitud en los estados en los que ya existía, sobre todo en los del sur, pero sí se oponía a que se instaurase en aquellos otros en los que no estaba autorizada.

 

Su retorno a la política

Dado que el Partido Whig se había desintegrado, Lincoln fue uno de los miembros fundadores del Partido Republicano en el Estado. Durante su nueva campaña para el Senado de los Estados Unidos, tuvo a su favor el don de la oratoria, que le compensó el apoyo público (lógicamente menor) por ser la suya una candidatura poco conocida. Lincoln debatió a su rival demócrata, Stephen A. Douglas, en una serie de acontecimientos que configuraron una discusión nacional sobre las cuestiones que estuvieron al borde de dividir la nación. Esos duelos dialécticos entre ambos contendientes lo hicieron más conocido; e interesante por su moderación. Otra vez perdió la chance de ejercer como Senador, pero ese prestigio ascendente sin duda tuvo mucho peso a la hora de lograr lo que contaremos en el próximo párrafo.

En la Convención Nacional del Partido Republicano del año (Chicago, 1860), Lincoln se enfrentó a varios pre-candidatos republicanos poderosos que aspiraban a la candidatura presidencial del partido. En la 3ra votación de la Convención, Lincoln los derrotó, y se convirtió en el candidato oficial del partido para la Presidencia de los Estados Unidos.

El Partido Demócrata se dividió; los demócratas de los Estados del Norte postularon la candidatura presidencial de Douglas (el mismo que había derrotado a Lincoln en la campaña para Senador), mientras los demócratas de los Estados del Sur lanzaron la candidatura presidencial de John C. Breckinridge (en ese momento era Vicepresidente de los Estados Unidos). El Partido de la Unión lanzó un cuarto candidato presidencial, que fue el ex-whig John C. Bell.

En las elecciones presidenciales del 6 de noviembre de 1860 Lincoln obtuvo el 39,82% de los votos populares (1.865.908 votos); Douglas consiguió el 29,46% (1.380.202 sufragios); Breckinridge obtuvo el 18,10% (848.019 votos); y Bell sacó el 12,62% (590.901 sufragios). En resumen, los tres opositores de Lincoln habían sumado casi tres millones de votos contra los menos de dos millones de Lincoln; pero en el Colegio Electoral Lincoln tenía 180 Grandes Electores contra 123 que sumaban sus opositores (se necesitaban 152 para ganar). Entonces Lincoln fue el vencedor.

 

El presidente Lincoln y la guerra que se desata

Poco después de su elección, el Sur dejó claro que la secesión era inevitable. Eso aumentó enormemente la tensión en toda la nación. Ya como presidente electo, sobrevivió a una tentativa de asesinato en Baltimore, Maryland, y el 23 de febrero de 1861 llegó en secreto y disfrazado a Washington. Pese a que Lincoln fue ridiculizado por el Sur por este acto supuestamente cobarde, hoy es entendible que esas precauciones eran, en tales circunstancias, elogiables intentos por mantener la seguridad de quien iba a ser el Presidente. Al asumir Lincoln el 4 de marzo de 1861 su cargo presidencial, los Turners fueron el cuerpo de guardaespaldas de Lincoln, y una guarnición importante de tropas de la Unión estaba siempre presente, lista para proteger al presidente (y la capital) de una invasión rebelde.

Los estados esclavistas sureños, encabezados por Carolina del Sur, se declararon independientes. Lincoln intentó evitar la guerra y restaurar la unidad formando un gobierno de coalición con los del Sur. Iniciada la Guerra de Secesión pese a todo, el presidente promulgó en 1862 la Homestead Act, con el objetivo de colonizar el Oeste, y propuso una abolición progresiva de la esclavitud, con el íntimo propósito de promover un acercamiento a la Confederación.

Fue la guerra más sangrienta desde las expediciones militares de Napoleón. La Guerra Civil Estadounidense (1861-1865) provocó miles de muertes a ambos lados de la “Línea Mason-Dixon”, que separaba a los aliados del norte de los compatriotas del sur. Abraham Lincoln intentó mediar entre ambos bandos, pero en vano. Los estados del sur no querían renunciar al antiguo privilegio de poseer esclavos. Aunque Lincoln no propiciaba la represión, para él resultó más importante la cohesión de la Unión que la abolición de la esclavitud en sí misma.

Durante la Guerra Civil, Lincoln recibió del Congreso poderes especiales que ningún presidente anterior había manejado; y suspendió el mandato judicial de hábeas corpus.

La guerra fue una causa constante de frustración para el presidente, y ocupó casi todo su tiempo. Después de intentar repetidamente ganarla con el General George Brinton McClellan, Lincoln decidió sustituirlo por un comandante más radical, el general Ulysses S. Grant, que aplicó todo su conocimiento militar y su capacidad de liderazgo para llevar a su fin la Guerra Civil.

Inglaterra y su pujante industria textil dependía del algodón de los estados del sur; entonces, antes de que los ingleses reconocieran oficialmente a la confederación sureña, Lincoln liberó a los esclavos en 1863 mediante una proclamación. Cuando Richmond, la capital Confederada, fue por fin capturada, Lincoln fue allí a hacer el gesto público de sentarse detrás del escritorio de Jefferson Davis, para decir simbólicamente a la nación que el Presidente de los Estados Unidos (y por ende la Constitución estadounidense) tenían autoridad sobre toda esa tierra. Fue saludado en la ciudad como un héroe conquistador por esclavos liberados.

La proclamación hizo que el abolir la esclavitud en los estados rebeldes fuese un objetivo oficial de la guerra. Esto dio ímpetu a la adopción de las XIII y XIV enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos, las cuales abolieron la esclavitud y establecieron la imposición federal de derechos civiles.

La reconstrucción de la Unión fue una gran obsesión en la mente presidencial. Lincoln estaba decidido a tomar un curso que no irritara permanentemente a los estados Confederados (los del Sur). Sin embargo, no pudo realizarla, por su violenta muerte.

En 1864, Lincoln debía enfrentarse a otra elección presidencial, una situación sin precedentes, dado que se realizaba durante una guerra civil.

La Convención Nacional del Partido Republicano celebrada entre el 7 y el 8 de junio de 1864 en la ciudad de Baltimore votó por mayoría impresionante a favor de la candidatura de Lincoln para un nuevo período presidencial; tan sólo 22 delegados de la Convención votaron en contra de Lincoln y a favor de la candidatura del General Ulysses S. Grant (pese a que éste no había manifestado su intención de ser candidato y mucho menos autorizado a nadie para que lo postulara en contra de Lincoln).

Por su parte, el Partido Demócrata tuvo grandes problemas para elegir a su candidato en su Convención Nacional (agosto de 1864 en Chicago); debido a la profunda división entre los demócratas favorables a continuar la guerra y los demócratas pacifistas que querían terminar la guerra negociando un acuerdo con los rebeldes confederados (aunque esto significara una rendición de hecho de la Unión); llegaron a un acuerdo de consenso, nombrando candidato presidencial al General George B. McClellan (el mismo que había sido destituido por Lincoln), que era favorable a la guerra, pero compensando este hecho se había aprobado una plataforma electoral pacifista. La contradicción de un candidato partidario de la guerra defendiendo un programa electoral pacifista sin duda incidió perjudicando a los demócratas y beneficiando a los republicanos.

El alargamiento de la guerra, y el asunto de la emancipación, parecían dificultar sobremanera la reelección de Lincoln, pese a lo cual, una serie de victorias militares de la Unión justo antes de la elección, volvieron a volcar el favor popular hacia Lincoln.

En la elección celebrada el 8 de noviembre de 1864 Lincoln obtuvo 2.218.388 votos, que equivalían al 55,02% de los votos; mientras McClellan obtuvo 1.812.807 votos populares, que representaban el 44,96% de los votos. En el Colegio Electoral Lincoln tuvo 212 Electores contra 21 de McClellan, ya que Lincoln había ganado en 23 de los Estados que participaron en la elección (los confederados no lo hicieron) y McClellan en tan sólo 2 de ellos. Así Lincoln quedó reelecto con una aplastante mayoría. Un elemento significativo de esta victoria notable fue que, al permitir muchos Estados que sus ciudadanos movilizados en los frentes de batalla pudieran votar en sus lugares en la guerra, Lincoln obtuvo el 70% de los votos de los miembros del Ejército.

El 4 de marzo de 1865 inició su segundo mandato presidencial consecutivo.

 

Su asesinato, uno de los magnicidios más resonantes en el mundo

Mientras terminaba la guerra, Lincoln tuvo reuniones frecuentes con Grant. Los dos hombres planearon asuntos de la reconstrucción, y era evidente para todos que los dos hombres se tuvieron un gran respeto el uno al otro. Durante su última reunión, el 14 de abril de 1865, Lincoln invitó al General Grant a un evento social para aquella tarde. Grant rechazó la invitación.

Lincoln y su esposa salieron para asistir a una obra musical en un teatro. Cuando Lincoln se sentó en el palco, John Wilkes Booth, un actor y simpatizante del Sur de Virginia, disparó (un único tiro de bala redonda) a la cabeza del Presidente. Habían pasado sólo 5 días desde el final de la guerra.

Booth alcanzó cojeando su caballo y se fugó, y el presidente, mortalmente herido y tras ser atendido por el joven médico militar Charles August Leale, fue llevado a una casa atravesando la calle, donde entró en coma; diez horas después, falleció. Booth y varios de sus compañeros (se demostró más tarde que algunos de ellos eran inocentes) finalmente fueron capturados y ahorcados, o encarcelados (depende el caso). Booth fue asesinado por un policía.

El cuerpo del Presidente fue llevado en tren. Fue una magnífica procesión fúnebre por varios estados. La nación se afligió por un hombre al que muchos consideraron el salvador de los Estados Unidos; era el protector y el defensor de la democracia, a la que Lincoln mismo llamó “el gobierno de la gente, por la gente, y para la gente”.

Sus restos descansan en el cementerio de Oak Ridge, en Springfield (Illinois).

 

 

Frases de Lincoln:

Casi todas las personas son tan felices como se deciden a serlo.

El conocimiento es la mejor inversión que se puede hacer.

Es difícil hacer a un hombre miserable mientras sienta que es digno de sí mismo.

Es más fácil reprimir el primer capricho que satisfacer a todos los que le siguen.

La más estricta justicia no creo que sea siempre la mejor política.

Tiene derecho a criticar quien tiene un corazón dispuesto a ayudar.