> Grandes de nuestro tango
Ernesto Franco

Este mes reseñamos la obra de otro gran músico tanguero, de la pléyade de los expertos con más de 5 décadas de profesión y que se mantienen vivos, vigentes y dando testimonio de lo que fue y es el tango. Ernesto Franco, un bandoneonista de toda la vida, que este verano
cumplió sus 80 años.

Nuestra querida ciudad de Buenos Aires fue el ámbito que lo vio nacer. Fue en el barrio de Caballito, el 1 de febrero de 1929. Y durante su vida vivió también en otros barrios, como por ejemplo Parque Patricios y Nueva Pompeya.

Estudió con los maestros R. Lombardini y A. Rossi. Debutó profesionalmente ya a los 18 años en la orquesta dirigida por el violinista Elvino Vardaro, aunque ya con una más que suficiente formación instrumental y musical.

Luego el gran pianista y director Osmar Maderna lo integra a su orquesta, para remplazar a otra joven promesa del bandoneón, hoy otra de las leyendas vivas del tango: Leopoldo Federico. Tocó en esa recordada orquesta, hasta la inesperada muerte del brillante pianista, el 28 de abril de 1951 en un accidente cuando piloteaba el mismo Maderna un avión. Antes de finalizar el año, lo convoca Roberto Caló y debuta en el disco al empezar el año siguiente, en los instrumentales “Lorenzo” y “La cachila”. La orquesta estaba integrada por tantos otros instrumentistas extraordinarios: Osvaldo Berlingieri, luego Osvaldo Tarantino (piano), Eduardo Rovira, Edelmiro D’Amario, Celso Amato y Eliseo Marchese (bandoneones), Leo Lipesker, Raúl Garcés, Alberto “Tito” Besprovan, Simón Bajour, Simón Broitman (violines) y Enrique Marchetto (contrabajo). Los arreglos estaban a cargo de Eduardo Rovira.

Ya en 1953, la orquesta del hermano de Miguel Caló se disuelve. Entonces Ernesto Franco consigue armar un novedoso cuarteto de bandoneones junto a Alfredo Marcucci, Atilio Corral y Julián Plaza.

Ya en 1954 el bandoneonista que ahora nos ocupa estaba integrando la orquesta dirigida por el maestro Alfredo De Ángelis. Franco remplazó en el primer lugar de la fila de bandoneones a Edelmiro “Toto” Rodríguez. Estuvo en la agrupación del compositor de “El taladro” 4 años completos: hasta fines de 1957.

Sin pausa en eso de integrar orquestas de peso histórico, don Ernesto entró entonces a la de Osvaldo Fresedo, en reemplazo de Roberto Pérez Prechi.

Pero esos cambios no terminaban ahí. Tras la actuación en los carnavales de 1958, es llamado por Juan D’Arienzo, también para cumplir la función de primer bandoneonista.

Con el Rey del Compás estuvo hasta el 14 de enero de 1976.

Durante todos esos ¡17 años! junto a D’Arienzo, participó en más de 400 grabaciones y también en lo que ahora es un dato importante y curioso a la vez: en los dos viajes de la orquesta a Japón, en 1968 y 1970, sin la presencia del maestro, sustituido en la dirección por Juan Polito porque D’Arienzo no quería viajar en aviones.

Algunos de sus compañeros en la orquesta fueron: Carlos Lazzari, Felipe Ricciardi,

Luis Maggiolo, Aldo Junissi y Juan Carlos Niesi (bandoneones), Bernardo Weber, Milo Dojman, Moisés Svidsky, Cayetano Puglisi y Mauricio Misé, Pedro Liserre (violines), Enrique Guerra (contrabajo) y Juan Polito (piano).

Fallecido D’Arienzo, Franco continuó trabajando mucho, con actuaciones en los más importantes locales del mundo tanguero, como “El Viejo Almacén”, “Caño 14” , “La Viruta”, “Señor Tango”. Fundó la orquesta “Los reyes del compás”, con las voces de Roberto Echagüe y Alberto Cuello.

Como compositor, mencionaremos sus obras “Despertar”, “En cada tango te llamo”, “Después que te perdí”, “Mi vida yo la reviento”, “Sólo tuya”, entre otros. Y, entre las instrumentales, “El victorioso”, “De primera clase”, “La biyarda”, “Siempre primero”, “Para vos, mi querida pebeta”, “El gran favorito” y “Sacale chispas” (éste compuesto junto a Osvaldo Tarantino).

Ernesto Franco registró varios discos Long Play para los sellos RCA-Victor, Almalí, Tennessee, y discos compactos para Forever Music y Fonocal.

En abril de 2006 se estrenó en los cines argentinos una muy recomendable película en la que aparece Ernesto Franco: “Si sos brujo: una historia de tango”. Con dirección de Carolina Neal y guión de la directora y Alberto Muñoz, es un documental sobre la evolución del proyecto de la Orquesta Escuela de Tango desde su propia idea, germinada e impulsada por el contrabajista Ignacio Varchausky. La interesante película logra un emotivo y eficaz registro de la concreción de esa orquesta tan importante para la supervivencia y crecimiento del tango argentino. Tanto a través de su primer director (Emilio Balcarce) como mediante la visita y consulta de sobrevivientes de las orquestas típicas de décadas anteriores, se consiguió pasar a las nuevas generaciones de músicos arreglos, maneras y yeites, secretos que, de no realizarse eso, hubieran muerto en el olvido con mayor rapidez y facilidad.

Tras cumplir sus 80 años, desde AquíDEVOTO le deseamos al Maestro Ernesto Franco que pueda continuar su apasionado trabajo con mucha salud, amor e impulso vital.