¿Qué me está pasando?

Por la  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

No estoy mal, pero tampoco estoy bien. Mi familia me dice que no soy el o la misma de antes. Tengo todo para ser feliz y no lo soy.

¿Qué me pasa?

Me asaltan dudas y malos pensamientos, me hago problema por todo.

Estas cuestiones aparecen cuando nuestro nivel de ansiedad supera la dosis necesaria y saludable para vivir, y nos conduce a una fijación malsana de las cosas.

Cuando la ansiedad se presenta en exceso, nos paralizamos. Este trastorno psicológico es muy frecuente en la actualidad, y nos lleva a pensar una y otra vez todo aquello que nos preocupa y angustia, ocasionando una sensación de malestar general.

Depresión leve, irritabilidad, deseo de perfección, falta de concentración, aislamiento, etc., son síntomas que tienen la particularidad de que aparecen de vez en cuando, especialmente antes situaciones de estrés. A este conjunto de síntomas se lo suele llamar “depresión fantasma”.

He aquí algunos ejemplos:

*El deseo de progresar en el trabajo en su justa medida es algo saludable, pero pretender ser el empleado perfecto puede llegar a hacernos daño.

*La esposa y madre abnegada en exceso llega a agotarse a tal punto que se siente abrumada y hasta llega a irritarse con su esposo y/o hijos y, por lo tanto, no puede disfrutar de su familia.

*Querer abarcar más tareas de las que realmente se pueden abarcar, de modo tal de no poder cumplir con ellas, deja luego un sentimiento de fracaso.

Estos episodios de la vida cotidiana, y muchos otros, reflejan síntomas que si bien no se asocian con enfermedades severas, molestan lo suficiente y ameritan ser tratados adecuadamente.