¿De dónde se obtiene el medicamento homeopático?

            por el Dr. Marcelo Melamed - Médico Homeópata

Es común escuchar que la Homeopatía cura con yuyos, pero esto es algo totalmente alejado de la realidad. Tal vez ese concepto se deba a que muchos de los remedios homeopáticos se preparan a partir de sustancias de origen vegetal, pero también hay otros que se obtiene a partir de animales y minerales. Es decir, los componentes de los remedios homeopáticos provienen de los tres reinos de la Naturaleza: vegetal, mineral y animal.

Las plantas utilizadas en la preparación de los medicamentos homeopáticos deben ser preferentemente identificadas por especialistas en botánica, determinándose con claridad el género y familia a la cual pertenecen. Las farmacias identifican la planta por su nombre científico. También determinan la parte de la planta a utilizar, en qué época será recolectada y en qué forma. En el libro básico de la Homeopatía, el “Organon del arte de curar” escrito por el creador de esta Medicina ( el médico alemán Samuel Hahnemann) se especifica que las sustancias provenientes del reino vegetal y animal gozan de todas sus propiedades fármaco dinámicas solamente al estado crudo. En esta forma y en grados diversos son capaces de producir, cada una a su manera, modificaciones específicas en el organismo humano. De estas plantas frescas se obtiene el jugo que se mezcla con alcohol de 95 grados. De esta mezcla sólo se conserva para uso medicinal el líquido claro decantado. Se obtiene así lo que se conoce como Tintura Madre. A partir de ella se realizan los procedimientos de dilución y dinamización que las transformará en medicamento homeopático. Cuando no se dispone de plantas frescas, se las utiliza secas y pulverizadas.

Los medicamentos provenientes del reino mineral son en general sustancias químicas de características definidas, puras y bien individualizadas. Pueden ser metales, metaloides, ácidos o sales, como así productos de síntesis.

El reino animal nos ofrece productos obtenidos a partir de animales vivos o muertos; partes de ellos son sustancias de secreción fisiológica, bacterias, órganos, etc. Para llegar a ser medicamentos homeopáticos, todas las sustancias, cualquiera sea su procedencia, pasan por un sistema de elaboración claramente definido, por el cual son sometidos a sucesivas etapas de dilución y sucusión, denominada dinamización. A través de este procedimiento, la sustancia original va perdiendo su configuración material original, pero va aflorando su capacidad inmaterial de ejercer un efecto dinámico sobre el organismo humano. Dicho efecto es el responsable de la acción curativa que conocemos como tratamiento homeopático.