Trauma psíquico

    por:  Lic. Marcelo Fraga - Psicólogo

En los últimos años se han realizado investigaciones importantes en materia de personas que han sufrido algún tipo de trauma a lo largo de su vida.

Con ellas se ha descubierto que gran parte de la información que las personas guardamos en la memoria, queda alterada por traumas.

Esa información alterada muchas veces se guarda en un sector del cerebro que tiene el acceso bloqueado.

Esto genera una disfunción en la personalidad total de las personas.

Unos procedimientos descubiertos en los últimos años, que sirven para reprocesar esta información “encapsulada” son los denominados Procedimientos de Lateralización Hemisférica.  También el denominado EMDR y otros basados en la energía como el EFT.

Estos consisten en una serie de técnicas psicológicas, que están más vinculadas a la psiconeurología que al psicoanálisis tradicional. Y aunque estas dos técnicas pueden funcionar separadas, lo cierto es que complementándose dan unos resultados maravillosos.

Mediante las técnicas de lateralización, se logra traspasar información de un hemisferio cerebral a otro. A medida que esto se va produciendo,  el trauma va cediendo lugar a la comprensión.

Para entender como funciona un trauma psíquico tenemos que usar la metáfora del miedo que tienen los chicos a los monstruos: Observen que el miedo en los chicos aparece generalmente durante la noche. Esto es así porque el miedo es más poderoso en lo desconocido, en aquello que no podemos ver, en la oscuridad.

Del mismo modo, la fuerza destructiva del trauma, se encuentra en la imposibilidad de apreciar la verdadera naturaleza de ese trauma.

Mediante este tipo de terapia,  el trauma queda “al descubierto” y comienza a perder efectividad a la hora de causar daño psíquico en el paciente. Paulatinamente esa información que no estaba disponible, pasa a ser un recuerdo más.

Es asombrosamente útil en fobias y ataques de pánico. Pero también demuestra una eficacia tremenda a la hora de tratar trastornos  de personalidad, miedos, angustias, ineficacia escolar, sentimientos de impotencia y un importante número de problemas vinculados a la pareja.