Marcela M., la que no come y engorda

    por la Dra. Cecilia Blay

Dentro de los trastornos de la alimentación se describe un cuadro que se da con mucha frecuencia: personas que no desayunan, ni almuerzan ni meriendan, y sólo consumen alimentos luego, por la tarde y la noche.

Marcela tiene 44 años, 2 hijos, está separada, trabaja como empleada administrativa de 8 a 16, llega a la primera consulta con 98 kilos, tiene la presión alta, se siente hinchada, duerme poco y mal y no hace ninguna actividad física.

Marcela llega al consultorio muy nerviosa, apurada, desde el comienzo de la consulta nos repite que ella no come mucho y cada vez esta más gorda. Cada vez come menos... Nos cuenta que hace dieta desde los 15 años, que era una nena gordita, una adolescente rellenita, y que su mamá la llevó a un médico a los 15 años y que le dieron pastillas que la hicieron adelgazar. Luego se mantuvo en un peso satisfactorio hasta que quedó embarazada de su primer hijo y luego del parto aumentó un promedio de 2 kilos por año; ahora está cerca de la menopausia y está muy desmoralizada ya que cree conocer todas las dietas posibles, probó con todo tipo de pastillas, homeopatía, auriculoterapia, masajes, y nos cuenta que ahora ninguna dieta la hace bajar de peso y cada vez come menos durante el día. Los últimos tratamientos los hizo tomando pastillas, pero la hacían sentir mal y no le dieron resultado. Ahora nada le da resultado para bajar de peso.

Nos cuenta que durante el día se mantiene con varios cafés con galletitas y alguna barrita de cereales y cuando llega a la casa merienda y cena. Como le gusta mucho el dulce tiene como hábito comer algo muy dulce antes de acostarse. Durante los fines de semana come lo que hay en la casa para todos, pero no come nunca más de un plato de comida en el almuerzo ni en la cena. No hace actividad física porque trabaja muchas horas y llega agotada a la casa. Se duerme enseguida después de cenar pero a las 2 o 3 horas está desvelada y a la mañana se siente cansada y de mal humor. Cada vez que come algo que no está en lo que ella cree que es de dieta se siente muy culpable y deprimida.

Nos trae análisis que tienen altos los valores de los triglicéridos, el colesterol y la glucemia. Toma pastillas para la presión, para dormir, para bajar el colesterol. Está angustiada y cree que ella hace todo lo posible para mantener su salud pero ya nada funciona.

Analizando esta situación vemos claramente que el sistema de Marcela de “coleccionar hambre” todo el día y comer solo a la noche es la base del problema. Ella no se anima a hacer 4 comidas porque cree que así engordará más. Cuando le explicamos cómo funciona el organismo, cuáles alimentos puede comer libremente y la harán adelgazar y quemar grasas, se da cuenta de que ella esta haciendo “todo al revés”.

A la siguiente consulta Marcela está asombrada, pues come más pero adelgazó 4 kilos... y pese a que aún no pudo empezar a hacer actividad física, se da cuenta de que está más ágil y se mueve más en sus actividades diarias. Se da cuenta de que todo lo que ella creía era información desactualizada y comienza a hacer el curso para aprender a comer y adelgazar sin pasar hambre. Al año ha recuperado su peso ideal y lo mantiene sin esfuerzos desde hace 6 meses, sin medicamentos de ningún tipo.