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Zully Moreno

Fue una de las grandes divas de la época de oro del cine argentino, una figura muy querida en el ambiente artístico, y poseedora de gran fotogenia y sugestión.

Zulema González Borbón, conocida como Zully Moreno, nació en Villa Ballester, Partido de San Martín, el 17 de octubre de 1920 y murió el 25 de diciembre de 1999 a los 79 años, víctima del mal de Alzheimer. Sus restos descansan en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.

Zully Moreno había nacido para el cine, en un tiempo en el que llegar a estrella de la pantalla grande era una ilusión de muchas muchachas soñadoras, ella se empecinó en lograr la fama. Cuando el director Luis Bayón Herrera buscaba extras para el film "Cándida" (1938), el segundo largometraje de Niní Marshall, sin pensarlo demasiado ni comentarle nada a su madre Zully se presentó al casting. Bayón Herrera quedó impactado con esa muchacha de rostro pícaro y tierno que, finalmente, integró el elenco en un personaje muy menor. Ya insertada en esa larga lista de aspirantes a actrices participó, también como extra, en "Bartolo tenía una flauta", junto a Luis Sandrini, y en "Azahares rojos". En 1941, y luego de integrar los elencos de otros films, fue convocada para participar en "Orquesta de señoritas", y durante su rodaje conoció al director Luis César Amadori, con quien se casaría años más tarde.

Rubia, de belleza impactante y con una notable carga de seducción, Zully empezó así su carrera, en forma ascendente. A ese papel de extra le siguieron otras películas: “Orquesta de señoritas”, “Bartolo tenía una flauta”, “Azahares rojos” y “De México llegó el amor”, en las que tuvo papeles secundarios.

Su nombre apareció en los elencos de "El profesor Cero", con Pepe Arias, y "Papá tiene novia", donde conoció a Aída Luz, quien se convertiría en una de sus más cercanas amigas. Y logró destacarse por primera vez en la pantalla en "En la luz de una estrella", como segunda figura después de Ana María Lynch.

En 1942 le dieron su primer protagónico en "Ultimo piso", un film menor que, de todos modos, le sirvió para cimentar su ya creciente popularidad. Al año siguiente le surgió una importante oportunidad: compartir el cartel con Mirtha Legrand en "Su hermana menor", dirigida por Enrique Cahen Salaberry. Pero su verdadero debut cinematográfico como protagonista fue en "Stella", realizada por Benito Perojo. Zully Moreno deslumbró en esta producción de alto presupuesto, que fue el primer paso para convertirla en una figura estilo Hollywood. Su elegancia y glamour la hacían destacar por sobre el resto de las actrices. Siempre aparecía rodeada por suntuosas escenografías y ella misma se encargaba de supervisar sus costosos vestuarios.

En 1941, a los 21 años, con la filmación de “Orquesta de señoritas”, conoce al director, autor teatral y productor Luis César Amadori, con quien en 1947 se casó. En ese año realizaron juntos el mayor éxito de sus carreras: el filme “Dios se lo pague”, coprotagonizada con el mexicano Arturo de Córdova, que se estrenó al año siguiente, cuyo afiche ilustra la tapa de este número de AquíDevoto; esta película fue candidata al Oscar a mejor film extranjero.

Zully Moreno fue, por aquella época, una de las actrices más populares y queridas por el público argentino y de toda América latina. Logró premios por sus intervenciones en "Nunca te diré adiós", "Dios se lo pague" y "La mujer de las camelias". Sus éxitos de taquilla encumbraron económicamente a la productora Argentina Sono Film, de la cual

Amadori era uno de los dueños.

En 1950 viajaron a México donde Zully filmó tres películas. Y en 1953 nació el único hijo de la pareja, Luis Alberto Amadori. Ella quería tener más pero perdió dos embarazos.

En 1955 filmó su última película argentina, “Amor prohibido”. Luego de esta película, tanto la actriz como el director debieron exiliarse en España, con la llegada de la autodenominada Revolución Libertadora, por la vinculación que tenían con el régimen peronista; Amadori fue encarcelado y torturado por orden de los militares y cuando recuperó la libertad, se trasladaron a Madrid, donde continuaron la carrera artística; Zully filmó cuatro películas.

En 1957 llegó su primer reconocimiento en España: recibió el premio a Mejor actriz extranjera por su rol en el film “Madrugada”, de Antonio Román. En los '60 y en los '70 pudo regresar a la Argentina, aunque prefirió no seguir en la actuación, dedicándose únicamente a la producción de obras de teatro y revistas junto a su marido.

En su carrera filmó más de 70 películas. Fue también, junto a su esposo, una de las dueñas del Teatro Maipo de Buenos Aires.

En 1977, tras la muerte de Amadori, Zully volvió al país.

Antes de recluirse definitivamente, estuvo a cargo de la dirección del Teatro Maipo y presidió el directorio de Argentina Sonofilm. A medida que su enfermedad avanzaba, la actriz se fue retirando de todo tipo de actividad social y profesional, en un ostracismo voluntario que llevó a que se la comparara nuevamente con Greta Garbo, notable actriz sueca que se retiró del cine a la temprana edad de 36 años y vivió el resto de su vida en un departamento en Nueva York cerca de Central Park, totalmente retirada y evitando cualquier contacto con los medios informativos.