La obesidad agrava las crisis asmáticas

El asma se percibe como más grave en pacientes con índices de masa corporal (IMC) elevados, informó un equipo de investigadores en Nueva Zelanda. El IMC es la relación entre la altura y el peso y sirve para clasificar a las personas con bajo peso, sobrepeso o peso normal.

Los pacientes obesos pierden la capacidad de inhalar tan profundamente o de exhalar por completo como los asmáticos con peso normal", explicó el doctor D. Robin.

El equipo dirigido por Taylor, de la Universidad de Otago, en Dunedin, estudió en 30 mujeres adultas asmáticas las variaciones de la expansión de las vías aéreas y el volumen pulmonar que se produce con la constricción aguda de los tubos bronquiales. Las mujeres fueron agrupadas según el IMC: 10 tenían peso normal, 10 sobrepeso y 10 eran obesas; el equipo les midió la capacidad pulmonar.

El nivel de constricción bronquial luego de la prueba de sensibilidad de las vías aéreas no varió entre los grupos. La única diferencia significativa entre las participantes fue una reducción de la capacidad vital, que crecía a medida que aumentaba el IMC.

La medición del volumen pulmonar demostró también que la cantidad de aire retenido en los pulmones después de la exhalación era significativamente mayor a medida que aumentaba el IMC, mientras que la cantidad de aire inhalada disminuía.

Estas variaciones "eran significativamente mayores según el IMC" tras tener en cuenta los efectos de "la hiper-respuesta de las vías aéreas, la gravedad de la obstrucción aérea y la capacidad pulmonar, lo que indica que el IMC tenía un efecto independiente", destacaron los autores.

Esto significa que el IMC únicamente estaba relacionado con la gravedad del asma. Esto, afirmó el equipo, coloca a las personas obesas en una mayor desventaja debido al elevado aire atrapado, un factor importante del problema para respirar.

Fuente:  American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, 1/5/2008