Trabajo y Autoestima

        Por:  Lic. Mónica Cersósimo - Psicóloga

Se debe tener claro qué es lo que hacemos y qué es lo que nos gustaría hacer. Cuál es nuestra meta y cómo nos preparamos para realizarla.

Todos necesitamos sentirnos valorados y apreciados. Cuando nos encontramos con personas que nos hacen sentir que valemos, nos sentimos bien con nosotros mismos y estamos más motivados para trabajar.

Colaborar con los compañeros aumenta la dosis de satisfacción en el trabajo, y nos hace sentir mejor.

Los chismes y las tensiones producen insatisfacción y, por lo general, contribuyen a que descienda la productividad.

Las frustraciones y los fracasos en el trabajo provocan desmotivación y desconfianza en uno mismo.

El fracaso en el trabajo puede desencadenar una depresión. Aceptar el fracaso nos fortalece interiormente, no disminuye nuestra autoestima y nos ayuda a crecer.

Las personas con baja autoestima, cuando tienen un problema laboral, se tornan inestables emocionalmente y padecen síntomas psicosomáticos tales como dolor de cabeza, de estómago, etc., y disminuyen su rendimiento.

Es más importante valorar lo que hacemos, y hacerlo bien, que estar persiguiendo un cambio para el cual no sabemos si estamos preparados.

La autocrítica mejora el conocimiento de uno mismo, hace que los demás nos respeten y mejora el rendimiento.

Si luego de una autocrítica realizada a conciencia descubrimos que no estamos en el lugar adecuado, y que son los valores de la empresa los que no encajan con nosotros, es hora de ir pensando en cambiar de trabajo.